Iniciativas para el desarrollo deben surgir de regiones, no de decisiones centralizadas

 

  • En el Día Mundial de las Montañas la FAO llama a reflexionar sobre la desatención que, a nivel mundial, tienen hoy comunidades asentadas en zonas montañosas

  • El territorio mexicano cuenta con múltiples cadenas montañosas, lo que determina la diversidad biológica y cultural de la nación

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  10 de diciembre de 2018.

 

 

El día de mañana -11 de diciembre-, se conmemora el Día Internacional de las Montañas, efeméride decretada por la Organización de las Naciones Unidas en el año de 2003 y con la que se busca estimular la creación de programas locales, regionales, nacionales e internacionales, encaminados a proteger a estos frágiles ecosistemas del planeta. Son casi mil millones de personas las que viven en zonas montañosas y más de la mitad de la humanidad depende de éstas para abastecerse de agua, alimentos y energía.

Este año 2018, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) está buscando sensibilizar a la población mundial sobre la sistemática desatención de las montañas y del bienestar de los pueblos que en éstas habitan. A través de las redes sociales y utilizando el hashtag #MountainsMatter (las montañas son importantes), se busca hacer conciencia sobre la desatención que hay a nivel global de estos riquísimos ecosistemas. 

 

 

Hay que decir que las montañas cubren el 22% de la superficie terrestre del planeta; que aportan entre el 60 y el 80% del agua dulce de la Tierra; que prácticamente una cuarta parte de la biodiversidad terrestre se encuentra en las montañas; que más de mil millones de personas viven en las montañas del mundo y que la mitad de los seres humanos dependen de éstas para alimentarse, conseguir agua y abastecerse de energía. La deforestación, el estrés hídrico por la disminución de las lluvias, la degradación del suelo por cambios de uso, así como los impactos que está generando el cambio climático, han venido empobreciendo la calidad de vida de hasta un tercio de la población de los países en desarrollo que habita justamente en las montañas. Tan solo consideremos que alimentos como la papa, el maíz, la cebada, el sorgo, el jitomate o la manzana, entre muchos otros, son cultivados justamente en zonas montañosas.

Y no sólo eso. Se sabe que hasta un 20% del turismo mundial tiene como destino ciudades y atractivos de montaña, justamente por la enorme diversidad cultural y patrimonial de la que son depositarias las comunidades y pueblos originarios ahí asentados.  

 

 

En consideración de todo esto, y en armonía con lo recomendado por la FAO, es urgente fortalecer la percepción pública sobre las interconexiones que hay entre los ecosistemas montañosos y la sostenibilidad de la vida en distintas regiones y comunidades. Para ello, en el ámbito de las políticas públicas, el Día Internacional de las Montañas busca llamar la atención de los distintos órdenes de gobiernos para atender el deterioro que está causando el cambio de los usos del suelo en zonas montañosas y fortalecer –mediante estímulos concretos y permanentes- la conservación de estos invaluables ecosistemas.

En materia económica, se trata de un llamado a canalizar y a fortalecer el flujo de recursos hacia las comunidades que son dueñas de la riqueza forestal y de la diversidad biológica presente en las montañas, procurando la capacitación permanente y la gestión responsable de los recursos.

Ya antes hemos comentado en este espacio que, si México es uno de los cinco países con mayor diversidad biológica y cultural en el mundo, esto se lo debe en una gran proporción al hecho de que en nuestro territorio hay numerosas cadenas montañosas que propician climas y ecosistemas de enorme variedad. Así pues, dada la diversidad de características ambientales y culturales que constituyen al país, me parece que es importante que las iniciativas de desarrollo económico y cultural por las que optemos debieran provenir del ámbito regional y local; y no así -como se ha hecho durante décadas- desde una visión centralista de lo que debe significar el desarrollo para todo el territorio.

 

 

El Día Internacional de las Montañas nos debiera invitar a reflexionar sobre el tipo de atención que cada región o cada comunidad está demandando, a fin de diversificar y -entonces sí- integrar estrategias de desarrollo que consideren las particularidades de nuestro vasto territorio. 

 


Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón