El
día de hoy, en la ciudad de Nueva York, dio inicio la
Segunda Cumbre Anual
sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible;
una reunión convocada por el Foro Económico Mundial
(World Economic Forum) en la que más de 750 participantes de
distintos sectores y países del mundo buscan impulsar
soluciones a los obstáculos que está enfrentando el
logro de los objetivos de la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible de la ONU y los Acuerdos de París
sobre el Cambio Climático. A lo largo de estos dos días
que durará la cumbre anual, líderes empresariales,
sociedad civil, organizaciones no gubernamentales,
representantes de gobiernos y científicos de todo el
mundo, estarán discutiendo temas como la construcción de
mercados sostenibles; la movilización de financiamiento
para el desarrollo; la sustentabilidad del medio
ambiente, así como el aprovechamiento de la ciencia y la
tecnología para beneficiar a los bienes comunes
globales.

Al
Gore en la
Segunda Cumbre
Anual sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible
Recordemos que los objetivos para el desarrollo
sostenible de la ONU plantean que, para el 2030, la
humanidad logre acabar con la pobreza de miles de
millones de personas en todo el mundo; erradicar el
hambre; proporcionar servicios de salud suficientes y de
calidad para dar bienestar a toda la población;
instaurar la educación de calidad; disminuir las brechas
en materia de igualdad de género; garantizar el acceso
universal al agua limpia y al saneamiento; contar con
servicios energéticos asequibles, fiables y modernos;
fortalecer el acceso a empleos dignos y el crecimiento
económico; promover la innovación industrial y la
creación de infraestructura sostenible; reducir las
desigualdades sociales; inducir un crecimiento
sostenible de las ciudades y de sus comunidades; avanzar
hacia la producción y el consumo responsables; conjuntar
de manera exitosa acciones por el clima, por la
preservación de la vida submarina y de los ecosistemas
terrestres; así como la consolidación de la paz, la
justicia
y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

En estos dos días sabremos qué es lo que la comunidad
internacional está pensando sobre el hecho de que la
política y las sociedades en todo el mundo, transitan
cada vez más por escenarios polarizados y
distorsionadas, y cómo puede el activismo social y
digital ayudar a salvar la democracia.
También, durante la
Segunda Cumbre Anual
sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible
se discutirá el papel de los líderes mundiales en el
impulso de acciones encaminadas al aseguramiento de los
bienes comunes globales, marcadamente el medio ambiente
y los recursos naturales. En este sentido, será central
determinar la forma en que las naciones pueden
incrementar el financiamiento que es necesario para
cumplir los objetivos del desarrollo sostenible, pero
también los establecidos por los Acuerdos de París sobre
el cambio climático.

Sin
duda,
el tema de los pactos globales para la migración y los
refugiados tendrá un papel protagónico en esta
importante Cumbre de las Naciones Unidas, pues en ello
se está jugando la viabilidad del avance en la
gobernanza de numerosas regiones del mundo (entre éstas,
la que conformamos México, los Estados Unidos y Canadá).
Dada
la nueva revolución tecnológica que vivimos por la
velocidad en la que las tecnologías están remodelando a
las economías y a las sociedades, discutir la posición
de los líderes mundiales al respecto dejará ver la forma
en que, como sectores productivos, estamos adaptándonos
a esta vertiginosa transformación.

Seguramente, representantes de los sectores económico,
social y gubernamental de nuestro país estarán hoy ya
atendiendo a esta cita en la ciudad de Nueva York; honestamente, desconozco si hay y cómo están
conformadas las delegaciones para tan importante Cumbre
(sobre todo pensando en la transición política que hoy
transitamos). Por lo mismo, invito a nuestro auditorio a
estar atentos (como yo mismo lo estaré) a los
compromisos que haga -o no- nuestro país de frente a los
retos que nos plantean hoy los Objetivos del Desarrollo
Sostenible.
Recordemos que si el concierto de las naciones no
trabaja por alcanzar las metas establecidas para dentro
de 12 años -es decir, para el 2030-, estaremos llegando
a un punto de no retorno no sólo para los escenarios
económico, social y ambiental de nuestro planeta;
también, lo será para la posibilidad de que la
civilización, tal y como hoy la conocemos, pueda o no
subsistir. ▄