Se incrementa velocidad de elevación de los mares en todo el planeta; 25 años de datos lo confirman 

 

  • La NASA y otras agencias internacionales miden con satélites y monitores oceánicos el fenómeno; peligra 60% de la población mundial que habita en costas    

  • Tomadores de decisiones no están haciendo previsiones de política pública para enfrentar el fenómeno y garantizar la calidad de vida de la población  

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  12 de marzo de 2018.

 

 

Para muchos escépticos del cambio climático y, sobre todo, de sus impactos en nuestra vida cotidiana, el tema de la elevación de los niveles del mar no es percibido como algo verdadero o –en el mejor de los casos- como un hecho urgente sobre el que tengamos que tomar previsiones; esto, quizás, debido al relativamente lento ritmo con el que está sucediendo.

Afortunadamente, la ciencia -y muchas de las herramientas tecnológicas de las que ésta hace uso- está arrojando valiosos datos que, en teoría, debieran alimentar un diálogo entre los expertos climáticos y los diseñadores de políticas públicas para hacer a nuestras comunidades más resilientes, mitigar impactos y adaptarnos de mejor forma a los efectos que está teniendo y tendrá el cambio climático. La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos (NASA) publicó el 12 de febrero pasado, en la revista Proceedings -o Actas- de la Academia Nacional de las Ciencias, los resultados de un estudio basado en 25 años de datos satelitales y los de una compleja red de casi medio millón de medidores de las mareas distribuidos en los océanos.

 

 

En lo que Steve Nerem, del equipo Sea Level Change de la NASA, considera una “estimación conservadora”, se concluye que en las últimas décadas el ritmo en el aumento global del nivel del mar se ha acelerado y, hoy por hoy, duplica las estimaciones previas proyectadas para finales del presente siglo. Los científicos de la NASA aseguran que, si la tasa de aumento en el nivel del mar continúa cambiando a este ritmo, para el 2100 aumentará en promedio 65 centímetros (lo que significará graves problemas particularmente para ciudades costeras en donde se asienta el 60% de toda la población mundial).

Las actividades humanas en la era industrial han propiciado una creciente concentración atmosférica de gases de efecto invernadero, lo que ha favorecido el aumento del nivel del mar de dos maneras: Primero, por la expansión natural que experimenta el agua a una mayor temperatura atmosférica –fenómeno conocido como “expansión térmica”- y que ha significado un aumento de 7 centímetros en el nivel medio del mar; y, segundo, por la fusión del agua proveniente de los glaciares que están derritiéndose en los territorios de Groenlandia y la Antártida, principalmente.

De acuerdo con los datos obtenidos en estos 25 años por la NASA, por el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES), por la Organización Europea para la Explotación de Satélites EUMESAT), y por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos (entre otras misiones científicas internacionales), la tasa de aumento del nivel del mar se ha incrementado de 2,5 milímetros por año en la década de los noventa, a 3,4 milímetros por año en la actualidad. Estas complejas estimaciones han considerado también variables como el fenómeno del Niño y la Niña, las erupciones volcánicas y otros eventos en la tropósfera que pudieran distorsionar la medición real del incremento en el ritmo de la elevación de los mares por causa del calentamiento global.

 

 

En 2018, la NASA -en asociación con la agencia alemana GFZ (GeoForschungsZentrum)- lanzará dos nuevas misiones satelitales que buscan determinar, entre otras cosas, la velocidad en que están perdiéndose las capas de hielo y los glaciares en el planeta. 

Es un hecho: nuevamente se está dando a conocer al mundo información científica de enorme relevancia para la población mundial y, sobre todo, útil para planear acciones que prevengan, mitiguen y minimicen impactos negativos sobre nuestra calidad de vida. Pero, a pesar de esto, los tomadores de decisiones no sólo han sido incapaces de romper con un modelo de crecimiento depredador (ahora radicalizado por la administración Trump, que se empeña en negar al cambio climático); sino tampoco nos están preparando para enfrentar los efectos que ya tiene y tendrá en nuestro territorio la elevación del mar (pienso en Tabasco o en la península de Yucatán, entre otros).

La conservación e incremento de nuestra riqueza natural requiere de acciones de adaptación y mitigación del cambio climático; desafortunadamente, ésta no parece ser una prioridad en la agenda pública ni en los proyectos de nación que nos están siendo esbozados.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón