Ignorante y peligrosa, la posición del gobierno de Trump frente al cambio climático

 

  • La comunidad científica norteamericana ha registrado y sistematizado importante evidencia de la existencia y de los impactos del calentamiento global

  • Kathleen Hartnett, propuesta por Trump como asesora presidencial en temas de medio ambiente, despliega su desconocimiento total del tema frente a comisión del Senado

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  5 de febrero de 2018.

 

 

Gran revuelo causaron las declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, durante una entrevista televisiva con el periodista británico Piers Morgan en la que habló del cambio climático y demostró, con mucho, su profunda ignorancia sobre los sustentos científicos del tema. Incluso, Trump llegó a asegurar que, efectivamente, las capas de hielo en los polos sí podrían llegar a derretirse, pero que hoy están en “niveles récord” y que -de acuerdo con su apreciación- así lo demuestran las recientes tormentas invernales en su país.

También, quedó en evidencia la ignorancia del presidente estadounidense al abordar la diferencia entre conceptos como el calentamiento global o el cambio climático; esto, a pesar de que los registros señalan a los dos últimos años como los más calientes desde que se mide la temperatura atmosférica y, por otro lado, cuando ha sido evidente el incremento en la fuerza y el impacto de los huracanes sobre el propio territorio norteamericano.

 

 

Y si bien uno pudiera, digamos, tolerar que el presidente de los EEUU no sea un experto en temas tan especializados como los vinculados con el medio ambiente (recordemos que se trata de un hombre de negocios el que hoy dirige a la Casa Blanca), sí se esperaría que éste se hiciera asesorar por personas bien informadas y ampliamente conocedoras de la materia. Pero, hace unos días, numerosos medios de comunicación difundieron la comparecencia ante integrantes del Senado norteamericano de la señora Kathleen Hartnett White, propuesta por Trump como asesora presidencial en temas de medio ambiente. Fue una verdadera vergüenza constatar la incapacidad de esta persona incluso para responder planteamientos básicos sobre el tema de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera o de estadística elemental del calentamiento global y del cambio climático (por cierto, datos mayormente registrados y sistematizados por la comunidad científica norteamericana).

 

 

 

De acuerdo con algunos críticos, ni siquiera es posible hablar de Trump como un gran negociador; su salida de los Acuerdos de París demuestra que no fue capaz de darse cuenta de que éste fue un trato de hecho muy ventajoso para los Estados Unidos (que, por cierto, ya venían cumpliendo con bastante holgura), y pudo más su empecinamiento por desmantelar cualquier política construida por el presidente Obama de lo que influyó aquello que el mundo ha señalado ya como el camino correcto. 

La retórica y el desconocimiento del presidente norteamericano sobre los asuntos medioambientales llega a tal grado que se refiere a la producción de energía mediante la combustión de carbón como una práctica “limpia y hermosa”, sin considerar la necesidad de desarrollar e instalar tecnología capaz de suprimir las emisiones de dióxido de carbono que producen el calentamiento del planeta.

 

 

Independientemente de los impactos que tiene y tendrá en todo el mundo el que el principal generador de gases de efecto invernadero abandone la lucha en contra del calentamiento del planeta, la comunidad científica norteamericana cuenta ya con pronósticos confiables de lo que esta realidad costará a su propia nación.  Científicos de las universidades de Berkeley (California), de Rutgers (New Jersey) y de Chicago, han modelado la manera en que las temperaturas más altas, las lluvias cambiantes, la elevación de los mares y la intensificación de los huracanes, afectará al tercio más pobre de los condados del norte, centro y sur de la Unión Americana.

Si el aumento de las temperaturas continúa, habría una merma de hasta un 20 por ciento de los ingresos de estas comunidades en el mediano plazo, afectando a la agricultura, a la salud, al empleo, a la demanda de energía y al combate a la delincuencia, entre otros rubros. 

Así que, el señor Donald Trump se podrá jactar de ser un gran hombre de negocios y, como tal, de considerar todos y cada uno de los riesgos que ponen en vilo a la viabilidad de sus empresas e intereses; pero, en vista de su abierta despreocupación por uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad -el calentamiento global-, toda virtud auto-atribuida evidencia su incapacidad y pone al descubierto los peligros que enfrentamos en la actualidad.

 

 

Por ello, y de frente al proceso por el que atraviesa la democracia de nuestro país, seamos cautos y exijamos a quienes aspiran a gobernarnos seriedad y conocimiento sobre éste y otros temas vitales para México y el mundo.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón