En 2018 habrá importantes reuniones mundiales para discutir sobre el cambio climático

 

  • La coyuntura política en México no puede dejarnos fuera de los espacios de discusión ni de la agenda sobre el cambio climático  

  • Cumbres en Suiza, Canadá, Estados Unidos, Egipto y Polonia, oportunidad para fijar estrategias comunes     

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  8 de enero de 2018.

 

El 2018 será un año crucial en cuanto a las acciones que la humanidad emprenda para enfrentar al cambio climático, un asunto que ha transitado del plano de las predicciones al de la contundente realidad. El cambio climático está sucediendo ya y, en los meses por venir, debemos discutir y acordar la manera en que mitigaremos y nos adaptaremos a los fenómenos atmosféricos cada vez más acentuados y destructivos.

El escenario para el diálogo constructivo no es alentador, sobre todo cuando constatamos el afán del actual gobierno de los Estados Unidos por negar la existencia del cambio climático; y, en el contexto nacional, desalienta el sistemático adelgazamiento de los presupuestos destinados a la conservación y protección del medio ambiente.

 

 

Afortunadamente, distintos organismos internacionales están haciendo eco de los compromisos que diversas naciones han asumido en el marco de los Acuerdos de París del año 2015; y esto se refleja en las distintas reuniones internacionales que se realizarán este año y en las que, de manera destacada, la concertación de acciones para enfrentar al cambio climático es parte importante de la agenda.

Del 23 al 26 de enero, el Foro Económico Mundial realizará su Reunión Anual en Davós, Suiza, donde líderes de gobiernos, empresas y sociedad civil discutirán las consecuencias de mantener un modelo de crecimiento económico viejo, basado en procesos altamente depredadores y -sobre todo- altamente dependiente del carbón. En un par de semanas más, en Davós, se evaluarán los resultados que han tenido los cambios introducidos en las cadenas de valor de distintos sectores productivos en el mundo para disminuir sus impactos ambientales; y, a partir de ello, se acordarán estrategias para motivar a otros actores económicos a sumarse al esfuerzo para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

 

El Foro Económico Mundial habrá de destacar el papel que están jugando en esta importante transformación actores críticos, como los gobiernos locales, los emprendedores sociales y los innovadores tecnológicos de distintos países. Los resultados que se alcancen en Davós, serán llevados –en abril próximo- a la reunión de Primavera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en Washington, de la que se espera surjan estrategias concretas para fomentar la inversión en procesos productivos y tecnología bajos en el uso de carbón.  

Por otra parte, en el mes de junio próximo, en Canadá, se realizará la reunión del G-7; el cambio climático y la producción de energías limpias serán temas centrales en esta cumbre que reúne a los principales generadores de gases de efecto invernadero del planeta. Sin duda, la presión que ejerzan sobre este tema los líderes de las economías emergentes –como México- será fundamental para construir acuerdos de largo aliento entre los líderes de las principales potencias mundiales.

Del 12 al 14 de septiembre, en San Francisco, y del 24 al 30 de septiembre, en Nueva York, ambas ciudades norteamericanas están convocando respectivamente a la Cumbre Global por la Acción Climática y a la Semana por el Clima.  

En octubre, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial nuevamente se reunirán -ahora en Indonesia-, para analizar las necesidades de transformación del sureste asiático en lo relativo al uso de energías más limpias que el carbón.

Y, finalmente, del 10 al 22 de noviembre, en Egipto, y del 3 al 14 de diciembre, en Polonia, se llevarán a cabo la Conferencia de las Partes de la Convención sobre Diversidad Biológica (COP 14) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 24), respectivamente.

México llega al 2018 en una coyuntura política compleja y corremos el riego de no dar la atención que se merecen estos espacios de deliberación mundial sobre la emergencia ambiental en la que vivimos. Hoy, como nunca antes, es imprescindible que no sólo el gobierno en turno, sino también quienes se perfilan para la sucesión, incorporen en su agenda la ruta y los compromisos que asumirá el país a partir del 2018 para sumarse a la lucha en contra del cambio climático. Y, como ciudadanos responsables, hagamos nosotros el propósito de informarnos más y de actuar en consecuencia para frenar y revertir el deterioro ambiental.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón