Desoladores pronósticos y ausencia de políticas públicas en materia de cambio climático

 

  • Hambre, colapso económico, un sol que nos cuece: lo que el cambio climático podría causar en un polémico artículo de David Wallace - Wells  

  • Urgente, desarrollar soluciones tecnológicas para atrapar CO2 y gases de efecto invernadero de la atmósfera y equilibrar al planeta    

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  1° de enero de 2018.

 

En mi colaboración de la semana pasada, compartía con nuestra audiencia mi preocupación por el dramático recorte de los presupuestos públicos dedicados a la protección del medio ambiente durante el 2017 (prácticamente a la mitad en sólo dos años). Pero, también, manifestaba mi alarma por constatar que el tema no está siendo abordado con la mínima seriedad por ninguno de los candidatos a distintos puestos de elección popular que, hoy por hoy, ya están desfilando en los medios de comunicación a través de millones de spots publicitarios.

Esto es preocupante porque predice, indudablemente, la pálida importancia que tendrán las acciones para la protección de nuestra riqueza natural y del medio ambiente en la agenda pública no sólo del 2018, sino de los trienios y del sexenio por venir. Y dice el refrán: “mal de muchos, consuelo de tontos”; la protección y defensa del medio ambiente está siendo dejada de lado y olvidada deliberadamente por el gobierno de nuestro vecino del norte.

Todo esto a pesar de los evidentes desequilibrios climáticos y ambientales que ya estamos enfrentando como humanidad y que están siendo documentados y advertidos cada vez con mayor urgencia, por una comunidad científica que, a cambio, es vilipendiada y desprestigiada por la clase política gobernante de los Estados Unidos. 

No deja de sorprenderme la casi nula difusión que se ha dado a un espléndido artículo publicado en aquella nación el pasado mes de julio, por el periodista David Wallace – Wells, que reúne las conclusiones de numerosas entrevistas con climatólogos, paleontólogos, oceanógrafos y numerosos científicos ocupados en el fenómeno del cambio climático. El trabajo de este periodista ha sido criticado por su capacidad de asustar a la gente y, por tanto, paralizar cualquier esfuerzo colectivo para buscar solucionar el problema; pero no así por el sustento científico de las conclusiones que presenta. 

Básicamente, David Wallace – Wells apunta que nuestra percepción de la realidad actual desestima los impactos que ya está teniendo y tendrá sobre la civilización y la vida en el planeta el aumento de la temperatura (aun siendo ésta de solamente dos grados centígrados, como lo pretenden limitar los Acuerdos de París del 2015). 

Los impactos que tiene el derretimiento de los hielos del Ártico, por ejemplo, no sólo se limitan al aumento en los niveles del mar, no; la pérdida del permafrost (o de los hielos perenes) puede liberar a la atmósfera el doble -y más- del dióxido de carbono y del metano que actualmente hay en nuestra atmósfera, produciendo un calentamiento del planeta en el que la vida estaría condenada a una nueva extinción. No sólo el calor insoportable, sino la imposibilidad de producir alimentos en esas condiciones, el colapso en la calidad del aire, el envenenamiento de los mares y la proliferación de ciertas plagas terminarían certeramente con la civilización y con numerosas especies vivas. Las condiciones de deterioro ambiental traerían consigo, además, el aumento de los conflictos y las guerras (que es un patrón ya conocido), y el colapso económico permanente.

Para tratar de frenar y de revertir esta apocalíptica tendencia, señala David Wallace – Wells, la humanidad cuenta con la posibilidad de desarrollar herramientas tecnológicas (con las que hoy aún no contamos) que le ayuden a atrapar y a equilibrar los gases de efecto invernadero de la atmósfera. Pero, también tenemos la inteligencia para transformar nuestros actuales modelos de producción y consumo hacia formas más compatibles con el medio ambiente.

En fin, recomiendo ampliamente a nuestra audiencia la lectura de este artículo titulado “La Tierra Inhabitable”, disponible en español y en inglés en Internet.  

 

 

Y esperaría que todos esos políticos que estamos viendo desfilar en pre-campañas y campañas electorales se interesaran también por estos temas, a fin de que puedan proponer y construir junto con la ciudadanía políticas públicas que nos lleven a estar mejor preparados para adaptarnos y para combatir al reto más fenomenal con el que se está enfrentando la humanidad: el cambio climático.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón