Faltan diagnósticos sobre las
tendencias del crecimiento urbano que vive hoy la CDMX
Por Antena Radio / 3a. Edición / Sección
Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo)
/ Ciudad de México /
31 de julio de 2017.
Durante los últimos 15 años –en los que he enfocado mi
desempeño profesional al estudio y atención de la
problemática ambiental y urbana de la Ciudad de México-, he
percibido una ausencia notable de diagnósticos que sirvan a
los tomadores de decisiones para el diseño de políticas
públicas en materia de crecimiento urbano.
Cualquier programa, acción o herramienta jurídica y
administrativa que pretenda aportar a la construcción de una
ciudad sostenible (como es nuestro compromiso de país frente
a la Convención Marco de Cambio Climático, a la Agenda 2030
y a los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU),
requiere de una visión de conjunto que refleje con claridad
la problemática y, sobre todo, los retos que enfrenta
nuestra megalópolis.
El pasado jueves, leyendo la columna de Héctor De Mauleón,
en El Universal, me encontré con que hace unos meses
el Centro de Investigación en Geografía y Geomática
“Ingeniero Jorge L. Tamayo” (o Centro Geo del Conacyt, como
muchos le conocemos) -en colaboración con el Consejo
Económico y Social de la Ciudad de México y la Secretaría de
Desarrollo Económico del gobierno capitalino- publicó un
libro que reúne diversas investigaciones a partir de las que
bien podríamos identificar las tendencias actuales del
crecimiento de la capital del país.
El libro “Tendencias territoriales determinantes del
futuro de la Ciudad de México” identifica y valora, a
partir de evidencia sólida, los distintos fenómenos que
están aconteciendo en el territorio de la cuenca del Valle
de México y cuya atención merece la concertación de
esfuerzos gubernamentales, sí, pero también por parte de
todos quienes aquí habitamos.

Si queremos asegurar que para el año 2030 todas las personas
tengan acceso a la vivienda y a servicios básicos adecuados;
si pretendemos proporcionar el acceso a sistemas de
transporte eficientes y mejorar la seguridad vial; y si
buscamos aumentar la urbanización inclusiva y sostenible
incorporando plenamente a la participación ciudadana en la
planeación y gestión del desarrollo, entonces habrá mucho
que reflexionar sobre el cómo estamos haciendo hoy las cosas
para lograrlo.
Problemas como los usos del suelo y las densidades en la
ocupación del territorio, la conectividad y la superación de
las distancias, así como la coordinación entre órganos y
órdenes de gobierno, requieren de una visión y de un
tratamiento muy distinto al que hoy estamos dándole al
fenómeno del crecimiento urbano.
La manera en que hemos venido ocupando el territorio de la
Ciudad de México, al menos durante los últimos 70 años, nos
ha colocado en una ruta en la que se vislumbra un destino
ciertamente caótico.
Hay que decirlo: literalmente, hemos enterrado a los más de
40 ríos que corrían por la cuenca, dificultando la
viabilidad hídrica de la ciudad; durante las últimas tres o
cuatro décadas, la mancha urbana avanzó hacia el norte y el
oriente del territorio (con graves deficiencias de
infraestructura y de calidad de vida); en los últimos 15
años, el desdoblamiento urbano se ha apropiado del sur y el
sur poniente de la capital, mermando sensiblemente a las
áreas de humedales y a los bosques más importantes de la
cuenca.
Y, por otra parte, el aumento de la densidad urbana en el
primer contorno o delegaciones centrales de la ciudad, se ha
expresado en un crecimiento vertical que para nadie pasa
desapercibido al constatar la aparición de grandes
edificios, por una parte, y la saturación de la
infraestructura urbana y de servicios, por la otra.

Los estudios incluidos en
el libro “Tendencias
territoriales determinantes del futuro de la Ciudad de
México”
(del Centro Geo, de Conacyt), pero también las numerosas
investigaciones que sobre la ciudad ha publicado la
Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la
CDMX (PAOT), son un riquísimo compendio de materiales a
partir de los cuales es posible perfilar diagnósticos de
gran valía para el diseño y la gestión de las políticas
públicas.
Yo invito a nuestra audiencia a que busque y lea estos
novedosos materiales (disponibles gratuitamente en Internet)
y, así, conozca con mayor profundidad los problemas que hoy
aquejan a nuestra ciudad; pero, sobre todo, para que con
base en información bien documentada podamos imaginar a la
ciudad que queremos y -desde luego- exigir programas
incluyentes y participar activa e
informadamente en su construcción.
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