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Planes de Manejo de ANP´s deben orientar turismo hacia actividades de conservación de la naturaleza

        

  • Más de una tercera parte de las ANP en el país no cuentan aún con planes de manejo para su operación; el resto presenta deficiencias en su actualización

  • El Día Internacional de la Diversidad Biológica 2017 convoca a que el turismo sea sustentable y que los beneficios del aprovechamiento de la naturaleza se distribuyan entre las poblaciones que ahí habitan

  • Cambios de uso del suelo, deforestación, urbanización, tráfico de especies y construcción de infraestructura, principales causantes de la pérdida de biodiversidad

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  22 de mayo de 2017.

 

 

Una gran parte de los instrumentos internacionales de política ambiental hoy vigentes en el mundo tienen su origen en la memorable Cumbre de la Tierra, realizada en Río de Janeiro, Brasil, en el año de 1992. Éste es el caso del Convenio sobre Diversidad Biológica, un instrumento internacional enfocado a la conservación de la vida en todas sus expresiones, a la utilización sustentable de sus componentes y –muy importante- que recomienda la participación justa y equitativa de las comunidades en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.

 El Convenio sobre Diversidad Biológica fue presentado para su firma en Río de Janeiro un día como hoy, hace 24 años, y en el mes de diciembre de 1993 entró en vigor; a la fecha, ha sido ratificado por un total de 196 países, lo que contribuye a los esfuerzos de educación y formación de conciencia pública en materia de biodiversidad impulsados por la ONU. En el año 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió celebrar el 22 de mayo de cada año como el Día Internacional de la Diversidad Biológica; esto, a fin de trabajar en la formación de una conciencia global sobre la permanente interacción que tenemos los seres humanos con los elementos de la naturaleza y que están presentes en los sitios donde realizamos nuestras actividades cotidianas.

 

 

En esta ocasión, el  Día Internacional de la Diversidad Biológica  se vincula con el hecho de que el 2017 fue decretado por la ONU como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, en línea con lo acordado en el 2016 -en Cancún, México, durante la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica- en el sentido de que “… hay diversas vías para garantizar la viabilidad a largo plazo del turismo y, al mismo tiempo, garantizar que contribuya positivamente a la biodiversidad”. 

De tal manera que, hoy, estamos convocados a la reflexión no sólo sobre el modelo y las políticas que en materia de turismo hemos adoptado en el país; sino, particularmente, a repensar el papel que juegan nuestros recursos naturales en la actividad turística y –más importante aún- sobre las acciones que estamos contemplando para garantizar la conservación de la riqueza natural de nuestra nación.

En México, tenemos una gran cantidad de destinos turísticos donde el principal atractivo, además de su gente y la cultura, son sus bellezas naturales; pero, desafortunadamente, éstas padecen un deterioro crónico por los cambios de uso del suelo, la deforestación, la urbanización y la construcción de todo tipo de infraestructura.  

 

 

En lo que toca a las áreas naturales protegidas del país, si bien han venido siendo contempladas como potencialmente atractivas para el turismo, por otra parte,  no se han podido erradicar conductas que les deterioran, como la extracción de especies animales y vegetales o la contaminación de sus territorios. Nada menos el año pasado, en abril del 2016, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación dirigida a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para que, a la brevedad, llevaran a cabo la revisión y actualización de los programas de manejo de las ANP en todo el país; esto, a fin de combatir las presiones y el deterioro causados por la expansión de la ganadería, los cambios de uso de suelo, la erosión, la urbanización, la extracción ilegal de especies y la contaminación ambiental. 

Recordemos que los planes de manejo son el instrumento rector para la planeación y la regulación de las actividades (entre éstas, el turismo) que se pueden realizar dentro de dichas ANP, además de brindar certidumbre jurídica a las autoridades encargadas de su operación; a los propietarios, usuarios, vecinos, pueblos y comunidades indígenas que habitan y trabajan en estos sitios.

 

 

Desafortunadamente, más de una tercera parte de las ANP en el país no cuentan aún con planes de manejo para su operación, y el resto presenta deficiencias en su actualización, lo que se traduce en falta de conocimiento y deterioro de la diversidad biológica presente en estos territorios. México cuenta actualmente con 182 Áreas Naturales Protegidas (ANP), que abarcan alrededor del 12 por ciento de la superficie terrestre y el 22 por ciento de la superficie marina del país. Por cierto, el día de hoy, Día Internacional de la Diversidad Biológica, fue publicado el decreto de una nueva Área de Protección de Flora y Fauna en Bavispe, Sonora.

Si -como lo pide la ONU- habremos de potenciar a la actividad turística como una herramienta más que coadyuve a la conservación de la biodiversidad, ratifiquemos para este sector entonces los compromisos adquiridos en el contexto internacional desplegando acciones nacionales y locales concretas y novedosas en favor de la conservación de nuestra biodiversidad.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón