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Reitera Emmanuel Macron su compromiso con Acuerdos de París en materia de cambio climático

        

  • Critica a Donald Trump por su peligroso escepticismo sobre la existencia del cambio climático e invita a científicos a trabajar con Francia en la materia

  • Preocupa el avance y la efectividad de una derecha política que niega el cambio climático y no hace propuestas concretas para combatirle

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  8 de mayo de 2017.

 

Este fin de semana los franceses nos han dado una lección más de que, la suya, es una democracia sólidamente apoyada en la construcción de ciudadanía, entendida ésta como la permanente búsqueda del ejercicio pleno de los derechos políticos y civiles de la población. En mi opinión, este hecho no sólo es tangible a la luz de un ejemplar proceso electoral, sino también por aspectos tan visibles y cotidianos como lo es el ordenamiento urbano y ecológico de su territorio.

Hace pocas semanas estuve en la ciudad de París y, observando desde el mirador de la Torre Eiffel a la capital francesa, uno no puede más que sentir gran admiración por el grado de conservación de su rico patrimonio urbanístico y arquitectónico. A simple vista y desde cierta altura, prácticamente todo París se aprecia sin obstáculos ni elementos distorsionantes, ya que los edificios modernos se concentran sólo en los distritos de La Defensa –al norte- y de Montparnasse –al sur-, sin afectar la armonía visual del resto del conjunto urbano e histórico de la ciudad.

 

 

Sin duda, esto habla de la prevalencia y del respeto a la ley en materia de desarrollo urbano en una ciudad que –sumando a su zona conurbada- tiene una población de más de 12 millones de personas, y cuyo crecimiento económico y poblacional implica fuertes presiones sobre los usos del suelo (un ejemplo que, aunque ya tarde, creo debiéramos seguir en sitios como la Ciudad de México y en otras urbes de nuestro país donde se está perdiendo, a pasos acelerados y por la prevalencia de los intereses inmobiliarios, el patrimonio histórico, arquitectónico y urbanístico nacional).

 

 

Pero también, la elección presidencial en Francia es una muestra más de la polarización política que se vive en el mundo industrializado; no se puede ignorar que la hoy segunda fuerza política (representada por Marine Le Pen), además de haber criticado negativamente a los Acuerdos de París en materia de cambio climático, tampoco mostró una posición clara sobre alternativas para la protección ambiental en rubros fundamentales, como la contaminación del aire, la biodiversidad, el uso del carbón, la transición energética y otros [1].

El crónico desinterés por el cuidado y la preservación del medio ambiente, la negación de la diversidad que nos constituye y la dominancia de los intereses económicos, son un síntoma que, desafortunadamente, está prevaleciendo entre amplios sectores identificados con la derecha y que con alarmante efectividad están buscando tomar la conducción del desarrollo en distintas naciones. 

 

 

Pocas horas después de anunciarse el triunfo de Emmanuel Macron, el presidente electo de Francia difundió un vídeo a través de las redes sociales dirigido a los investigadores, emprendedores e ingenieros norteamericanos que están ocupándose del tema del cambio climático, invitándoles a ir a vivir y a trabajar en Francia. En una crítica directa al presidente norteamericano, Donald Trump, por su peligroso escepticismo sobre la existencia del cambio climático, Macron ratifica en este vídeo los acuerdos de la COP 21 y reitera que los presupuestos destinados a acelerar las acciones en favor del medio ambiente no sólo serán conservados, sino fortalecidos. También, el ya presidente electo de Francia ratifica su voluntad de apostar por la innovación en materia de combate al cambio climático, la inversión en materia de energías limpias y el desarrollo de nuevas tecnologías.

 

 

 

Esta posición (que coincide prácticamente con la mayoría de los países europeos), resulta muy alentadora de frente a la crisis ambiental que se avecina; nada menos, la semana pasada, expertos de la ONU han señalado que de no comenzar a declinar las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2020, la emergencia climática -cuyos impactos no reconocen fronteras- se tornará prácticamente incontrolable en el futuro inmediato.

Celebro el posicionamiento claro y decidido Emmanuel Macron en materia ambiental (sobre todo, ante la posición retrógrada y desafiante del presidente norteamericano); y confieso que me gustaría ver, en los procesos electorales que vivimos -y viviremos- aquí en México, el mismo sentido de urgencia y el compromiso adoptado por el presidente electo de Francia de frente al cambio climático y la protección el medio ambiente. ¡Enhorabuena a nuestros hermanos franceses!

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón