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Salud y medio ambiente, un vínculo mucho más estrecho de lo que se cree        

 

  • Aumento de casos de depresión están vinculados con el deterioro de entornos naturales  

  • Estar saludables implica también el cuidado del medio ambiente y no sólo de las condiciones físicas de las personas

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  3 de abril de 2017.

 

 

El próximo jueves -7 de abril-, se conmemora el Día Mundial de la Salud, y es importante recordarlo porque éste es un tema estrechamente vinculado con el deterioro que ha causado el ser humano en el medio ambiente del planeta. Así lo reconoce el Artículo Cuarto de la Constitución Política Mexicana y, cada día con más contundencia, la ciencia vincula el empobrecimiento ambiental con la aparición de enfermedades y con la pérdida de la calidad de vida de la población. 

Sólo basta recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada ocho muertes en el mundo soy hoy causadas por respirar aire contaminado en las grandes urbes; o que seis mil niños y niñas mueren todos los días en el mundo (es decir, 250 niños cada hora) víctimas de enfermedades relacionadas con la contaminación, la insalubridad y la falta de agua potable.   

La pérdida de selvas y bosques, aunado a la elevación de las temperaturas globales como consecuencia de la mayor presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera, ha detonado la aparición de vectores de transmisión de bacterias y virus –como los mosquitos- que antes no significaban un peligro para ciertas regiones y sus poblaciones. Un ejemplo de ello es el virus del Nilo –extendido en el hemisferio norte de nuestro continente desde hace más de una década- o, más recientemente, los virus del Zika y el chikungunya.

 

 

Sabemos también que en los hospitales en los que se cuenta con áreas arboladas y con espacios verdes, el tiempo de recuperación de los pacientes en mucho más rápido que en un entorno árido y gris. Distintos especialistas del Laboratorio de Ecología Social y Desarrollo Comunitario, de la Facultad de Psicología de la UNAM, han concluido que “pacientes psiquiátricos muestran mejoría en sus patrones de comportamiento si son expuestos a áreas soleadas con elementos de vegetación” y que, por su parte, “…los trayectos largos, la exposición al tráfico, la presión económica, el ruido y los constantes estímulos de iluminación repercuten en el funcionamiento emocional, cognoscitivo y en la salud física de los citadinos. En contraparte, las áreas verdes tiene resultados restauradores, funcionales y psicológicos” (María Montero y López Lena). 

En este sentido, es importante incorporar la visión ambiental al tema que este año propone la conmemoración del Día Mundial de la Salud: “Hablemos de Depresión”. La depresión –explica la OMS- afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales y de todos los países; provoca angustia mental y afecta a la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y sobre la capacidad de ganarse la vida.

En el peor de los casos, la depresión puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad. No obstante –concluye la OMS-, una mejor comprensión de qué es la depresión y cómo puede prevenirse y tratarse, contribuirá a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conllevará un aumento del número de personas que decidan buscar ayuda. 

En este sentido, los componentes ambientales han demostrado ser fundamentales para entender los detonadores de estados depresivos; un entorno deteriorado, contaminado, ruidoso y visualmente monótono, indudablemente abona a estados anímicos poco estimulantes.

 

 

Por todo esto, es importante que entendamos que el cuidado de nuestra salud no sólo implica la revisión periódica y, en su caso, el tratamiento correctivo de las condiciones físicas de nuestro cuerpo; estar saludables también requiere de nosotros el procurar cuidar las áreas verdes, que el aire y el agua estén libres de contaminación, que nuestro entorno sea lo menos ruidoso posible o que nuestros animales de compañía estén siempre vacunados y desparasitados.

Este jueves, Día Mundial de la Salud, y todos los días, procurémonos un entorno agradable que nos invite a estar contentos, que nos dé armonía tanto al interior como con quienes nos rodean; deshagámonos de los motivos que pudieran llevarnos a la depresión.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón