PAOT coordina acciones para sustituir el nogal de la Glorieta de los Coyotes  

 

  • Participaron en maniobras la Secretaría de Obras y Servicios, la Secretaría de Medio Ambiente (quien donó el árbol), el Sistema de Aguas de la CDMX, así como la AMA e INIFAP

  • El antiguo nogal murió por plagas, hundimiento del suelo y fallas de mantenimiento; el nuevo requerirá dos años continuos de cuidados

  • Debemos hacer que todos los árboles de la ciudad importen a los vecinos, para hacerles emblemáticos y poder exigir su cuidado

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  16 de enero de 2017.

 

 

Quienes viven o trabajan en el sur de la ciudad, allá por la zona de Coyoacán, muy seguramente se habrán dado cuenta ya de que fue repuesto el árbol de la Glorieta de los Coyotes; un nogal que –sin duda- era ya emblemático y que fue retirado durante los primeros días del mes de diciembre pasado. 

Resulta que en enero del 2016 –en estos días ya hace un año- los vecinos de la zona comenzaron a ver que el árbol estaba secándose, lo que les alarmó sobre manera y de inmediato presentaron una denuncia ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (la PAOT); los denunciantes pensaban que las malas condiciones del árbol eran por culpa de la delegación debido a la falta de mantenimiento. 

 

Foto: El Universal

La investigación de la PAOT (que además tuvo el apoyo técnico del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, INIFAP), concluyó que fueron varios los factores que estaban afectando el estado fitosanitario del antiguo nogal de la glorieta de los Coyotes (hay quien asegura que fue sembrado por Miguel Ángel de Quevedo). Desde el año 2009, el árbol había sido atacado por el muérdago, una plaga ampliamente extendida en el arbolado urbano de la Ciudad de México y que poco a poco va debilitando a su huésped, anclándose en su corteza y robándole el agua y los nutrientes que corren en su interior.

Con la mejor de las intenciones, las autoridades realizaron algunas acciones para tratar de ayudar a que el árbol se recuperara (poniéndole tierra nueva, realizando podas para retirar el muérdago), pero todo fue inútil e incluso pudo contribuir a empeorar su condición. Sumado a lo anterior, otros factores (como el hundimiento del suelo, la presencia de un agresivo hongo –presuntamente del género Phellinus sp—y el estrés que experimentan los árboles por el ruido y por la contaminación del aire en nuestra ciudad) se sumaron a que la salud del nogal declinara y, finalmente, colapsara.

El 5 de diciembre pasado, en una acción coordinada por la Secretaría de Obras y Servicios, la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México, y con la supervisión de la PAOT y el acompañamiento del INIFAP, el nogal muerto fue retirado. Ya desde el mes de agosto del 2016, y previendo que el añejo árbol no sobreviviría, se pidió a la Secretaría de Medio Ambiente capitalina la donación de otro sauce para sustituir al entonces ya muy enfermo y, sobre todo, para conservar a la glorieta de los Coyotes como un espacio verde en el cruce de las avenidas Miguel Ángel de Quevedo y Universidad.

Hay que decir que antes de que se retirara el árbol, la PAOT buscó informar a los vecinos sobre las causas y de la eventual sustitución del árbol por uno nuevo; se repartieron volantes y se difundió el tema a través de las redes sociales, pero esto no fue suficiente para alcanzar a todos los vecinos cercanos ni a los cientos de miles de personas que transitan regularmente por la zona.

Finalmente, el miércoles pasado -11 de enero de 2017- y después de que el sitio fuera tratado con fungicidas para acabar con el hongo y que la tierra se enriqueciera con nutrientes-, la PAOT supervisó las maniobras para llevar al nuevo nogal (de más de 10 toneladas de peso y más de 10 metros de altura) desde el Vivero Nezahualcóyotl, en Xochimilco, hasta el sitio donde fue plantado en la glorieta de los Coyotes, en Coyoacán. Con el apoyo de la Secretaría de Obras y Servicios, de la Secretaría de Medio Ambiente, del Sistema de Aguas de la Ciudad de México y con la asesoría de especialistas de la Asociación Mexicana de Arboricultura, este enorme árbol viajó por el Periférico Sur, la avenida de los Insurgente y la avenida Universidad, hasta llegar a su nueva locación.

 

 

Fotos: PAOT

De acuerdo con los especialistas, el nuevo nogal -que tiene 25 años de edad- deberá recibir un cuidadoso mantenimiento durante los dos años siguientes y no podrá ser podado, por lo menos, en diez años. Muy seguramente, los vecinos (gracias a los que todo lo que he narrado fue desencadenado) estarán pendientes de que este árbol reciba los cuidados que requiere y sobreviva.

Debemos hacer que todos los árboles de esta ciudad importen, que sean emblemáticos de nuestra calle, de nuestra colonia, de nuestra ciudad e incluso de nuestras casas, y procurar su conservación demandando a las autoridades su parte, sí, pero también haciendo la nuestra.

Vaya una felicitación a todos quienes hicieron posible que hoy, nuevamente, el nogal que cobija a los coyotes de Coyoacán esté en pie.

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón