Por Antena Radio / 3a. Edición / Sección
Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo)
/ Ciudad de México /
5 de diciembre de 2016.
Iniciamos
esta semana con buenas noticias en materia de protección a
la diversidad biológica, ya que desde el viernes pasado -2
de diciembre- y hasta el 13 de este mes, se está realizando
en Cancún, Quintana Roo, la 13ava. Conferencia de las Partes
sobre Biodiversidad (COP 13) del Convenio sobre Diversidad
Biológica de las Naciones Unidas que entró en vigor en
1993. Este Convenio sobre Diversidad Biológica, suscrito por
196 países del mundo -o partes-, es el instrumento
internacional más importante para impulsar en las distintas
naciones la conservación del patrimonio natural, el uso
racional y sustentable de la diversidad biológica, así como
la distribución equitativa de los beneficios que resultan
del uso de los recursos genéticos.

México, como país megadiverso, tiene una posición de enorme
influencia en el marco de este Convenio y, por lo mismo,
está impulsando que entre los acuerdos de la COP 13 se
contemple la adopción de medidas de integración entre
sectores productivos cuya actividad tiene grandes impactos
sobre la diversidad biológica. Es decir, nuestro país está
proponiendo que los sectores agrícola, forestal, pesquero y
turístico incorporen –de manera transversal- criterios que
armonicen los esfuerzos para la protección y conservación de
los ecosistemas y de su riqueza biológica. Representantes de
estos sectores trabajarán juntos en la COP 13 y, se espera,
construirán acuerdos para mejorar sus prácticas en pos de
una mejor administración del capital natural de sus
naciones.
Hay que comentar que México llega a estas negociaciones con
un avance para la integración de sus sectores productivos,
ya que este fin de semana se firmó un acuerdo entre la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentación (Sagarpa) y la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con el que se
detendrá cualquier incentivo económico para los productores
que pretendan cambiar el uso de suelo forestal por usos
agrícolas. Y es que ésta es una práctica que se ha venido
observando entre los dueños de bosques en Michoacán y en
Chiapas, donde se han perdido importantes extensiones
arboladas porque se han transformado en plantaciones de
aguacate o de palma de aceite.
Además de la integración de los sectores agrícola, forestal,
pesquero y turístico, se espera que de la COP 13 emerja una
Declaración Ministerial que atienda temas más delimitados,
como, por ejemplo: el diseño de estrategias específicas para
alcanzar las metas fijadas en los distintos planes y
protocolos internacionales en materia de biodiversidad; el
establecimiento de mecanismos financieros requeridos para
ello; la creación de capacidades y la cooperación científica
y tecnológica necesaria; entre otros temas.

Y justamente durante la mañana de hoy, en Cancún, el
gobierno federal dio muestras de tener la voluntad de
trabajar en favor de la conservación del capital natural de
los mexicanos, al decretar cuatro nuevas áreas naturales
protegidas (con la categoría de “reserva de la biosfera”) y
cinco zonas de salvaguarda de nuestro patrimonio natural con
lo que se triplica en los hechos la superficie protegida en
el país. Se trata de las reservas de la biosfera de la
Sierra de Tamaulipas; la del Pacífico Mexicano Profundo (que
va desde la costa de Nayarit, el archipiélago de
Revillagigedo y hasta la costa de Chiapas); la reserva de
las Islas del Pacífico (1.2 millones de hectáreas frente a
la península de Baja California); y la reserva de la
biosfera del Caribe Mexicano (que protege al 50% del
arrecife mesoamericano frente a Quintana Roo). Fueron
también decretadas como zonas de salvaguarda la plataforma
de Yucatán, la región de la Selva Lacandona, el Caribe
Mexicano, los manglares y los humedales inscritos como
sitios Ramsar en nuestro país.
Con esta decisión, en México pasamos de 65 millones de
hectáreas protegidas a 91 millones, de las cuales 70
millones son áreas marinas y 21 millones zonas terrestres.
El gran reto es ahora incorporar a la legalidad y a la
protección de nuestro patrimonio natural a todos los
sectores productivos y sociales involucrados en esta tarea;
se avecinan tiempos inciertos y difíciles en el contexto
internacional, por lo que la conservación y la defensa de
nuestro patrimonio natural será estratégica en todos los
frentes de nuestra soberanía como nación independiente.

En este sentido, yo esperaría que de la COP 13 –la reunión
más importante en materia de biodiversidad en el mundo-
México, al igual que otras naciones, salga fortalecido para
enfrentar con éxito los desafíos que traerá consigo la nueva
configuración que, en lo geopolítico y económico, imperará
en ya pocas semanas por venir. ▄