Incrementa México sus ANP´s; protegido el 23% de zonas marinas y el 14% de zonas terrestres   

 

  •  En la COP 13, México busca armonizar actividades de los sectores agrícola, forestal, pesquero y turístico, para uniformar criterios de conservación

  • Gobierno federal decreta nueve nuevas Áreas Naturales Protegidas: cuatro reservas de la biosfera y cinco zonas de salvaguarda

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  5 de diciembre de 2016.

 

 

Iniciamos esta semana con buenas noticias en materia de protección a la diversidad biológica, ya que desde el viernes pasado -2 de diciembre- y hasta el 13 de este mes, se está realizando en Cancún, Quintana Roo, la 13ava. Conferencia de las Partes sobre Biodiversidad (COP 13) del Convenio sobre Diversidad Biológica de las Naciones Unidas que entró en vigor en 1993. Este Convenio sobre Diversidad Biológica, suscrito por 196 países del mundo -o partes-, es el instrumento internacional más importante para impulsar en las distintas naciones la conservación del patrimonio natural, el uso racional y sustentable de la diversidad biológica, así como la distribución equitativa de los beneficios que resultan del uso de los recursos genéticos. 

 

 

 

México, como país megadiverso, tiene una posición de enorme influencia en el marco de este Convenio y, por lo mismo, está impulsando que entre los acuerdos de la COP 13 se contemple la adopción de medidas de integración entre sectores productivos cuya actividad tiene grandes impactos sobre la diversidad biológica. Es decir, nuestro país está proponiendo que los sectores agrícola, forestal, pesquero y turístico incorporen –de manera transversal- criterios que armonicen los esfuerzos para la protección y conservación de los ecosistemas y de su riqueza biológica. Representantes de estos sectores trabajarán juntos en la COP 13 y, se espera, construirán acuerdos para mejorar sus prácticas en pos de una mejor administración del capital natural de sus naciones.

Hay que comentar que México llega a estas negociaciones con un avance para la integración de sus sectores productivos, ya que este fin de semana se firmó un acuerdo entre la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con el que se detendrá cualquier incentivo económico para los productores que pretendan cambiar el uso de suelo forestal por usos agrícolas. Y es que ésta es una práctica que se ha venido observando entre los dueños de bosques en Michoacán y en Chiapas, donde se han perdido importantes extensiones arboladas porque se han transformado en plantaciones de aguacate o de palma de aceite. 

Además de la integración de los sectores agrícola, forestal, pesquero y turístico, se espera que de la COP 13 emerja una Declaración Ministerial que atienda temas más delimitados, como, por ejemplo: el diseño de estrategias específicas para alcanzar las metas fijadas en los distintos planes y protocolos internacionales en materia de biodiversidad; el establecimiento de mecanismos financieros requeridos para ello; la creación de capacidades y la cooperación científica y tecnológica necesaria; entre otros temas. 

 

 

Y justamente durante la mañana de hoy, en Cancún, el gobierno federal dio muestras de tener la voluntad de trabajar en favor de la conservación del capital natural de los mexicanos, al decretar cuatro nuevas áreas naturales protegidas (con la categoría de “reserva de la biosfera”) y cinco zonas de salvaguarda de nuestro patrimonio natural con lo que se triplica en los hechos la superficie protegida en el país. Se trata de las reservas de la biosfera de la Sierra de Tamaulipas; la del Pacífico Mexicano Profundo (que va desde la costa de Nayarit, el archipiélago de Revillagigedo y hasta la costa de Chiapas); la reserva de las Islas del Pacífico (1.2 millones de hectáreas frente a la península de Baja California); y la reserva de la biosfera del Caribe Mexicano (que protege al 50% del arrecife mesoamericano frente a Quintana Roo). Fueron también decretadas como zonas de salvaguarda la plataforma de Yucatán, la región de la Selva Lacandona, el Caribe Mexicano, los manglares y los humedales inscritos como sitios Ramsar en nuestro país. 

Con esta decisión, en México pasamos de 65 millones de hectáreas protegidas a 91 millones, de las cuales 70 millones son áreas marinas y 21 millones zonas terrestres. El gran reto es ahora incorporar a la legalidad y a la protección de nuestro patrimonio natural a todos los sectores productivos y sociales involucrados en esta tarea; se avecinan tiempos inciertos y difíciles en el contexto internacional, por lo que la conservación y la defensa de nuestro patrimonio natural será estratégica en todos los frentes de nuestra soberanía como nación independiente. 

 

 

En este sentido, yo esperaría que de la COP 13 –la reunión más importante en materia de biodiversidad en el mundo- México, al igual que otras naciones, salga fortalecido para enfrentar con éxito los desafíos que traerá consigo la nueva configuración que, en lo geopolítico y económico, imperará en ya pocas semanas por venir. 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón