Hoy cumple 22 años ANP de Cuatro Ciénegas, decreto impulsado por ONG´s y científicos en 1994

 

  •  Desde las primeras excursiones científicas al lugar, llamó la atención de los investigadores debido al gran número de especies endémicas

  •  La única forma razonable para que la gente se sume a los esfuerzos de conservación del capital natural, es el conocimiento de la diversidad biológica y la participación activa en su aprovechamiento sustentable

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  7 de noviembre de 2016.

 

El día de hoy -7 de noviembre- se cumplen 22 años del decreto mediante el cual se declaró al Valle de Cuatro Ciénegas, en Coahuila, como Área Natural Protegida con el carácter de área de protección de la flora y fauna, incorporando así a esta importante región del país al territorio que en México está destinado a la conservación por sus singulares e importantes ecosistemas.  

 

Cuatro Ciénegas es, además de un sitio hermoso –que recomiendo ampliamente visitar-, un ecosistema no sólo de enorme importancia para México, sino poseedor de una relevancia mundial por los hechos científicos que ahí han podido ser constatados. Se trata de un valle ubicado al interior de una cuenca cerrada que, según los científicos, conservó los vestigios de un antiguo mar que data de la era Paleozoica y cuando todos los continentes eran un solo super-continente: Pangea.

De esta forma, su sistema hidrológico superficial se ha mantenido aislado por millones de años y ha dado lugar a particulares formas de vida (como los estromatolitos) de enorme interés y significado para la ciencia. Dentro de la región del Desierto chihuahuense, Cuatro Ciénegas -en Coahuila- es un sitio que desde las primeras excursiones científicas llamó la atención de los investigadores debido al gran número de especies endémicas de flora y fauna (es decir, que sólo existen ahí).

Entre muchas otras especies de peces endémicos, en Cuatro Ciénegas vive el cachorrito del Bolsón (un pez que encontramos prácticamente en el agua superficial de las pozas pantanosas, someras y salinas, y en lagunas efímeras que se calientan y enfrían rápidamente); la mojarra de Cuatro Ciénegas; el bagre Yaqui; la carpa potosina; y –desde luego- la tortuga de casco suave, símbolo del lugar.

Y hablando de flora endémica, en Cuatro Ciénegas crece la hierba de escorpión, la hierbabuena silvestre, el maguey de parras, el isópodo acuático, la hierba de burro, el chaparro prieto y la uña de gato, entre muchas otras. Hay una gran variedad de cactáceas grandes de tallos cilíndricos y planos, muy representativas de la eco-región del desierto chihuahuense, como son: el nopal cardón, el xoconoxtle, el garambullo, el viejito, el sahuaro, el cardón, el teteche y los órganos.

 

 

 Los científicos han puesto especial atención en la enorme variedad de invertebrados de Cuatro Ciénegas, pues aunque la vida bacteriana, los peces, los moluscos, los crustáceos y la flora han sido los más estudiados, cada día descubren más insectos y animales que no están clasificados en ningún tratado de biología.

Lo que me parece también digo de destacar en este 22 aniversario de Cuatro Ciénegas como área de protección de la flora y fauna, es que su declaración fue el resultado del trabajo organizado de la sociedad. Antes de 1994 –año de su decreto-, distintas organizaciones no gubernamentales, universidades y centros de investigación, así como investigadores e instituciones internacionales, formularon peticiones al gobierno federal subrayando la importancia del sitio y pidiendo su protección.  

Y es que esa es la única forma razonable para que la gente se sume a los esfuerzos de protección y conservación de nuestro capital natural: el conocimiento de nuestra diversidad biológica y la participación activa en su aprovechamiento racional y sustentable. Alrededor de 13 mil personas viven en el municipio de Cuatro Ciénegas de Venustiano Carranza, cuya cabecera es un bellísimo pueblo con todos los servicios para recibir a los visitantes.

Vaya pues mi invitación a nuestra audiencia para que visiten este inigualable destino en el norte de México, ubicado a pocas horas de la ciudad de Saltillo y de Monclova. Tengo la seguridad de que –como a mí me sucedió-, después de visitar Cuatro Ciénegas entenderán que la complejidad de la vida se abre paso aún en los entornos aparentemente más hostiles e inhóspitos de nuestro maravilloso territorio mexicano y del planeta Tierra.

Y vaya una felicitación para el estupendo equipo de trabajo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) que trabaja en Cuatro Ciénegas.

 

Foto: Paco Calderón, 2015.

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