Enfrentar al cambio climático requiere de mejor y mayor difusión de información sobre el desarrollo  

 

  •  El Día Mundial de la Información sobre el Desarrollo busca fomentar y fortalecer la cooperación internacional para resolver este tipo de retos

  • El sector ambiental en México fue el precursor de un marco legal que fomentó la divulgación de información pública y su consulta, pero también para la participación ciudadana

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  24 de octubre de 2016.

 

Haciéndole coincidir con el aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas, la Asamblea General de la ONU instituyó -en 1972- al 24 de octubre como el Día Mundial de la Información sobre el Desarrollo. Conmemorar esta fecha tiene la finalidad de hacer conciencia entre la opinión pública mundial sobre los problemas y necesidades que están condicionando al desarrollo, para que así todas las naciones trabajemos en la misma ruta y construyamos soluciones a través de la cooperación internacional.

 

 

 

 

En México, el sector público responsable de la gestión en materia de protección y preservación del medio ambiente fue el precursor de un marco legal dirigido a facilitar el acceso a la información como instrumento fundamental para el desarrollo. En 1996, y atendiendo a lo establecido por el Principio 10 de la Cumbre Mundial de Río de Janeiro de 1992, la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente incorporó -en sus artículos 159 y 159 bis- una serie de disposiciones encaminadas a facilitar el acceso a la información pública en esta materia. 

 

Gracias a ello, fue posible la creación y operación de órganos de participación ciudadana (como los Consejos Consultivos para el Desarrollo Sustentable), en los que, hasta la fecha, están representados los sectores privado, público, académico, social y no gubernamental, y que influyen en el diseño y la conducción de las políticas públicas en materia de medio ambiente y recursos naturales.

 

El fenómeno del cambio climático ha hecho más evidente el papel estratégico que juegan el acceso a la información y la participación ciudadana, para poder adoptar estrategias y tomar decisiones que influyan sobre las variables del desarrollo. Así, por ejemplo, cuando la administración pública de cualquier orden de gobierno dialoga y cuenta con información suficiente sobre las condiciones de pobreza y de desigualdad de alguna comunidad, entonces está en mejores condiciones de establecer cuáles son las necesidades y las prioridades para regular actividades, ordenar el territorio o construir infraestructura que permita a esta población adaptarse mejor e incluso mitigar los impactos del cambio climático. 

 

 

 

Disponiendo de la suficiente información en materia territorial, climática, económica y poblacional -entre otra-, tanto el gobierno como la sociedad bien pueden establecer aquellas condiciones básicas y necesarias para revertir la pérdida de la calidad de vida. Desafortunadamente, en los hechos -y a pesar de contar con sistemas de información robustos- las cosas no se han dado así; en años recientes, numerosos asentamientos humanos en el país han sido afectados por fenómenos climáticos que, de haberse difundido información oportuna y realizado una planeación adecuada, se habrían reportado menores costos económicos, impactos sociales y pérdidas humanas de las que han sido registradas.

 

Creo que una parte del problema radica en la complejidad de la información ambiental que está disponible y que, en muchas ocasiones, es extremadamente técnica y, por lo mismo, dificulta su interpretación y su uso para determinar las necesidades de una región o de un municipio.  

 

Hay ejemplos muy destacables de construcción de herramientas para la difusión y la consulta pública de información ambiental (como es el caso de los sistemas de información geográfica de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la CDMX), que en mucho son también el resultado del diálogo e interacción permanente con organizaciones de la sociedad civil, con la academia, con los científicos y con la ciudadanía interesada en exigir su derecho a un medio ambiente adecuado para su salud y bienestar.

 

 

 

 

Una fecha como la que hoy se conmemora, el Día Mundial de la Información sobre el Desarrollo, debiera convocar a todos los sectores a redoblar esfuerzos para ampliar y consolidar la transparencia y el acceso a la información pública (¡ojo!, no sólo la gubernamental), entendiendo que ésta es una condición imprescindible para adaptarnos no sólo a los cambios que ya vivimos en nuestro entorno natural, sino también para solventar los retos que ya encaramos en lo económico, en lo social, en lo político y en lo cultural.

 

También, me queda muy claro que aquellos que nos hemos comprometido con la divulgación de estos temas -ciertamente complejos- deberemos hacer un esfuerzo serio para que la información sobre el desarrollo llegue hasta las más amplias audiencias de una manera sencilla y asequible.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón