170 países firman el Acuerdo de Kigali para reducir sustancialmente gases de efecto invernadero 

 

  •  Se trata de la continuación del Protocolo de Montreal, ahora enfocado al retiro de los hidrofluorocarbonos utilizados en aires acondicionados y refrigerantes

  • EEUU y China ya trabajan en químicos amigables con el medio ambiente con la finalidad de mantenerse como líderes en el mercado de refrigerantes

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  18 de octubre de 2016.

 

En lo que respecta a el calentamiento global, en verdad son pocas las ocasiones en que podemos hablar de buenas noticias; por lo general, estamos dando cuenta de cómo el aumento de las temperaturas en el planeta está cambiando ya radicalmente los patrones del clima, deteriorando a la biodiversidad, acidificando a los océanos y, en general, amenazando a la vida como la conocemos hoy. Pero resulta que algunos de los pasos que como humanidad debemos dar para frenar y revertir este desafío de nuestros días, se están dando ya y nos abren un panorama esperanzador para las actuales y las futuras generaciones de habitantes del planeta Tierra.

Este sábado -15 de octubre-, representantes de 170 países del mundo (entre ellos el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y la directora de la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU -la EPA-, Gina McCarthy) firmaron un acuerdo -en Kigali, Ruanda- para contrarrestar al cambio climático. Este acuerdo vinculante -es decir, que será obligatorio para todas las naciones firmantes- está dirigido a reducir la producción y uso de un poderoso tipo de químicos utilizados en los aires acondicionados y en la refrigeración: los hidro-fluoro-carbonos (HFC´s).   

 

El Secretario de Estado norteamericano, John Kerry

 

Aunque esta cumbre mundial en Ruanda no tuvo los reflectores que sí tuvo la de París -en noviembre del 2015-, los especialistas coinciden en señalar que sus resultados pueden tener el mismo o incluso mayor impacto en los esfuerzos para reducir el calentamiento global. Y es que, a diferencia de los Acuerdos de París que contienen promesas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por combustibles fósiles y cuyo cumplimiento será discrecional para cada país, el Acuerdo de Kigali se centra en los refrigerantes químicos conocidos como HFC´s. Si bien los HFC´s representan una pequeña proporción de los gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera, su capacidad para retener el calor es mil veces más potente que la del dióxido de carbono.

Es interesante constatar que el Acuerdo de Kigali es la conclusión de siete años de negociaciones entre países ricos y pobres, donde se ha trazado una hoja de ruta para frenar la producción y uso de estos refrigerantes y su sustitución por alternativas más amigables con el medio ambiente. El acuerdo contempla sanciones al comercio, castigos para los infractores y financiamiento para los países pobres para ayudar a costear una transición hacia tecnologías limpias. Los científicos estiman que el impacto de este acuerdo pudiera traducirse en poder evitar hasta en un grado Fahrenheit el incremento de la temperatura del planeta.

El acuerdo de Kigali es una enmienda o actualización del Protocolo de Montreal -de 1987-, del que aquí hemos hablado y señalado como un ejemplo exitoso en cuanto a la cooperación internacional en lo referente a la recuperación de la capa de ozono del planeta. En cuanto al Acuerdo de Kigali, pudiéramos esperar resultados análogos dadas las negociaciones que -desde el 2013- ha habido ya entre los Estados Unidos y China; en la industria de ambas naciones se ha venido ya trabajando en un proceso de sustitución de los HFC´s, sobre todo en su búsqueda de mantenerse como líderes en el mercado de la refrigeración. 

 

 

En verdad, un acuerdo como éste -o como el de la industria de la aviación que, como también lo he comentado aquí, estableció ya metas para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero-, puede hacernos sentir optimistas y esperanzados en que podremos enfrentar de mejor manera al calentamiento global y el cambio climático. En México, habrá que estar muy atentos de la ratificación del Acuerdo de Kigali por parte del Senado de la República y, desde luego, de las acciones que habrán de tomarse para caminar en la ruta de esta importante transición en favor del medio ambiente y de la vida en el planeta.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón