En los últimos 15 años, el Mar de Cortes sufre deterioro ambiental por el descuido institucional 

 

  •  Actividades ilegales -como la pesca nocturna o la pesca de arrastre- proliferan, ignorando el ordenamiento marino de la región del Golfo de California

  • En contraste, el presidente Obama decretará este jueves la reserva marina más grande del mundo en el archipiélago hawaiano: el Monumento Nacional Papahanaumokuakea

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  29 de agosto de 2016.

 

El viernes pasado -26 de agosto-, distintos medios de comunicación informaron sobre la eventual decisión del presidente Barack Obama de crear la reserva marina protegida más grande del planeta, en el archipiélago hawaiano, en el Océano Pacífico. El llamado Monumento Nacional Papahanaumokuakea –una extensión marina de 360 mil kilómetros cuadrados, decretada bajo protección en 2006 por el entonces presidente George Bush (el hijo)- en los próximos días cuadriplicará su tamaño actual (a 1,5 millones de kilómetros cuadrados) para, en los hechos, ocupar una superficie del doble del estado de Texas y donde será completamente prohibida la pesca comercial, las perforaciones extractivas y donde, además, habrá limitaciones a la navegación.

 

 

Esta histórica decisión del presidente Obama desde luego que no ha estado exenta de confrontaciones y de acalorados debates con representantes de la industria pesquera y con algunos legisladores, pero ha contado también con el decidido apoyo del gobernador de su estado natal, Davis Ige. Este jueves -1° de septiembre-, Obama viajará a Hawái y destacará lo que significa en el marco de la lucha en contra del cabio climático su decisión de proteger a los ecosistemas marinos a través de instrumentos de política pública para la conservación de la naturaleza.

Ya desde el año 2010, el Monumento Nacional Papahanaumokuakea había sido declarado por la UNESCO como patrimonio mundial. Allá habitan alrededor de 7 mil especies (una cuarta parte de las cuales son endémicas), entre las que existen las focas “monje” de Hawái; la tortuga verde; distintas especies de aves (como patos y albatros); artrópodos y numerosas especies de plantas. 

En contraste, México posee en el Mar de Cortes –o Golfo de California- una extensión marítima un poco más pequeña (alrededor de 283 mil kilómetros cuadrados), pero con una diversidad biológica por mucho superior a la del archipiélago hawaiano en cuestión. En un universo de 244 islas y en una zona marina que, desde el año 2005, fue declarada como Patrimonio Mundial de la Humanidad (además de que Jaques Cousteau le llamó “el acuario del mundo”), el Golfo de California es hogar de casi cinco mil especies de macro-invertebrados (como moluscos y crustáceos); de cerca de mil especies de peces y es el sitio del planeta donde hay la mayor diversidad de mamíferos marinos y el 39 por ciento de todos los cetáceos del mundo.  

 

 

Más de la mitad de la producción pesquera de México proviene del Mar de Cortes, lo que genera un valor de más de 300 millones de dólares por año y significa más de 50 mil empleos directos en la región.

Desde finales de la década de los noventa, con la entonces Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), se trabajó en el Ordenamiento Ecológico Regional Marino del Mar de Cortes, instrumento que dio una orientación a las actividades productivas que, más tarde, se incorporarían en el Programa de Desarrollo Sustentable para el Mar de Cortés .

Desafortunadamente, durante la década pasada no se supo del impulso a los programas de protección y de conservación del “acuario del mundo” y, en su lugar, conocimos de la desvinculación de las actividades pesqueras de la protección ambiental y vimos intentos de construir proyectos turísticos a todas luces insustentables (como fue la llamada “escalera náutica” o el polo hotelero de “Cabo Cortes”, en Cabo Pulmo). El resultado del descuido y la falta de atención gubernamental de esta importante región -ya por casi 15 años-, han propiciado el fomento de actividades pesqueras insustentables (como las redes de arrastre) e incluso ilegales (como la pesca nocturna que realizan los llamados “pistoleros”), resultando todo esto en la irracional sobreexplotación de numerosas especies marinas del golfo californiano.

 

 

A esto podemos sumar el deterioro ambiental causado por la reducción y la contaminación de los flujos hídricos provenientes del Río Colorado en el Alto Golfo de California, así como los efectos que están teniendo fenómenos como El Niño y La Niña en el Mar de Cortes.

Creo que será de gran valor para las autoridades mexicanas observar la manera en que el gobierno estadounidense vigilará y protegerá a esta nueva reserva marina que –este jueves- se conocerá en Hawái; definitivamente, ni a México ni al mundo conviene que la debilidad institucional (hoy traducida en el desmantelamiento del sector medio ambiente y recursos naturales) sea la causa de la pérdida de la diversidad biológica y de la riqueza de uno de los sitios más maravillosos del mundo: el Mar de Cortes.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón