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Monterrey, la ciudad más contaminada del país por
Partículas Suspendidas PM10 y PM2.5, las más peligrosas
para la salud de los seres vivos
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Cuatro
ciudades de la India, dos de Arabia Saudita y una iraní,
las más contaminadas en todo el mundo por Partículas
Suspendidas; en América Latina, Coyhaique, en Chile, es
la peor
Por Antena Radio / 3a. Edición / Sección
Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo)
/ Ciudad de México /
16 de mayo de 2016.

Coyhaique, en el sur de Chile, con sus 63 mil
habitantes, es la ciudad que tiene los niveles más altos
de partículas suspendidas en el aire
En
días recientes, la Organización Mundial de la Salud (OMS)
publicó su
Base de Datos sobre la
Contaminación Ambiental del Aire Urbano 2016,
que da cuenta de la calidad del aire que estamos respirando
diariamente la gran mayoría de la población que habitamos en
2 mil 977 ciudades –de un total de 103 países- en todo el
planeta.
Este
documento se integró con información recopilada desde el año
2008 a la fecha y que es obtenida fundamentalmente a través
de los sistemas de monitoreo de la calidad del aire que se
realiza en cerca de 3 mil ciudades; consecuentemente, la OMS
puede dar un panorama realista de los problemas de
contaminación atmosférica urbana que padecemos más del 80
por ciento de quienes vivimos en estas concentraciones
humanas.
Para
este año 2016, la OMS ha realizado un análisis más detallado
sobre 795 ciudades –en 67 países del mundo- donde sus
autoridades sí están midiendo la concentración de partículas
suspendidas en el aire conocidas como PM10 y PM2.5 (cuya
diferencia radica en el tamaño de la partícula contaminante
-como el sulfato, los nitratos y el carbono negro- que
penetra en los pulmones y en el sistema cardiovascular).

Los especialistas coinciden en señalar que las partículas
más finas son las más peligrosas para los seres vivos,
porque pueden entrar al sistema respiratorio y de allí pasar
al torrente sanguíneo.
Como se sabe, las principales fuentes emisoras de estos
contaminantes son los vehículos automotores, pero también
fuentes fijas industriales, la generación de energía
eléctrica a partir de la quema de combustibles, los sistemas
de refrigeración y de calefacción, así como la inadecuada
disposición y manejo de la basura.
Entre
mayor sea la concentración de este tipo de fuentes emisoras
en una ciudad, evidentemente mayor será la presencia de este
tipo de contaminantes en la atmósfera y los riesgos a la
salud. Como lo he señalado en anteriores ocasiones, la OMS
asegura que la contaminación del aire es hoy la mayor causa
de enfermedades en todo el planeta y está teniendo un costo
de más de 7 millones de muertes al año.
A pesar
de que no se puede establecer con precisión un ranking
de las ciudades más contaminadas en el mundo (debido a las
diferencias metodológicas para su medición), se sabe que son
cuatro ciudades de la India, dos de Arabia Saudita y una
iraní las que encabezan la lista de las más contaminadas en
todo el mundo por partículas suspendidas.
En
América Latina,
Coyhaique, en el sur de Chile, con sus 63 mil habitantes, es
la ciudad que tiene los niveles más altos de partículas
suspendidas en el aire (con 75 micras de PM10 y 64 micras de
PM2.5), lo que es prácticamente el triple de lo que registra
la Ciudad de México. Entre las metrópolis latinoamericanas
que superan el nivel “recomendable” de partículas
suspendidas en el aire, destacan: Lima, La Paz, San
Salvador, Santiago de Chile, Buenos Aires, Sao Paolo,
Tegucigalpa, Bogotá y, desde luego, la Ciudad de México.

Y, a nivel nacional, la lista de la OMS de las ciudades más
contaminadas por partículas suspendidas es encabezada por
Monterrey (con 36 micras de PM2.5), seguida de Toluca (con
33), Salamanca (con 28), León (con 27), Irapuato (con 26),
Silao (con 24), Puebla y la Ciudad de México (con 20),
seguidas de Guadalajara (19 micras de PM2.5).
La OMS
dice que “obviamente lanzar alarmas no es agradable. Pero
siete millones de muertes anuales -por la contaminación del
aire- es algo inaceptable”.
México
dispone de herramientas de política pública suficientes como
para frenar y revertir esta tendencia de deterioro de la
calidad del aire en sus principales ciudades; contamos, por
ejemplo, con un Inventario Nacional de Emisiones de Gases
de Efecto Invernadero y con estrategias que han
demostrado -en muchos casos- su efectividad.
Ahora, sólo hace falta la voluntad política para
instrumentar soluciones contundentes en todos los órdenes de
gobierno y, sobre todo, para promover la efectiva
participación ciudadana en la aplicación y evaluación de una
ruta de solución definitiva al problema de la contaminación
del aire en nuestras ciudades.
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