Día de las Madres surgió como proclama antibélica, por la salud y por el medio ambiente

 

  • En los años de la Guerra Civil estadounidense, Anna Marie Jarvis y Julia Ward Howe convocaron a mujeres para combatir la devastación
     

  •  El festejo actual del Día de las Madres nos describe elocuentemente y nos evidencia como lo que somos: sociedades inequitativas y desiguales

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  9 de mayo de 2016.

 

Investigando sobre el origen del Día de las Madres, me he llevado la grata sorpresa de que éste no siempre fue un festejo dedicado al fomento del consumismo o a la comercialización exagerada del sentimentalismo por nuestras progenitoras.

Por el contrario, en un principio, se trató de una fecha –establecida por la activista social norteamericana Anna Marie Jarvis (madre), en 1859- dirigida a llamar la atención sobre la urgencia de mejorar las condiciones ambientales y de salubridad que provocaron la muerte de miles de niños antes de cumplir los tres años de edad, allá a mediados del siglo XIX en los Estados Unidos.

Años después, y una vez concluida la Guerra Civil que vivió aquel país entre 1861 y 1865, otra importante activista social norteamericana –Julia Ward Howe-, inspirada por Ann Jarvis, lanza una proclama por el Día de las Madres, en 1870, agregándole un importante componente anti-guerra y con la consigna de conformar un gobierno que velara por la solución pacífica de los conflictos en los Estados Unidos.

 

 

La conmemoración del Día de las Madres proclamada por Julia Ward no desdibujó la consigna inicial por mejorar las condiciones ambientales y sanitarias, ahora exacerbadas por los estragos de la guerra; se dice que en aquellos días fueron más las personas que fallecieron por enfermedades infecciosas en los campos de prisioneros –más de 100 mil-, de las que murieron en el terreno de batalla.

Durante la Guerra Civil fue fundamental el papel de las madres organizadas para la atención a las emergencias sanitarias, y sus aportaciones fueron de primer orden para el trabajo de la Comisión Sanitaria de los Estados Unidos durante los años posteriores al conflicto armado. Estas mujeres buscaron concientizar a todos sobre el impacto que estaba teniendo en la salud pública un entorno devastado por la guerra y, sobre todo, demostraron la importancia de tomar medidas de control sanitario y de desinfección durante la atención a los heridos.

En alguna parte de la Proclama del Día de las Madres –que publicó Julia Ward Howe en 1870-, se lee: “Desde el seno de la devastada Tierra una voz se levanta con nosotros y dice: ¡desarmaos, desarmaos!, la espada del asesinato no es la balanza de la justicia”. (Ver texto completo)

 

Julia Ward Howe, 1905. Howe held the first “Mother’s Day” as an anti-war observance. Photo: Underwood and Underwood.

 

Esta Proclama del Día de las Madres (cuya versión íntegra puede encontrarse en Internet) fue traducida a distintos idiomas y llevada por la misma Julia Ward a numerosos países con el título del “Día de las Madres por la Paz”. El primer Día de las Madres fue festejado el segundo domingo de junio de 1872 en las ciudades de Boston y Nueva York (sobre todo, como una consigna anti-guerra), y así se conmemoró durante treinta años en el mes de junio en todos los Estados Unidos.

A pesar de la intención de Anna Marie Jarvis (hija), en los inicios del siglo XX, el Día de las Madres surge como una conmemoración apolítica y se desdibuja su carácter de consigna anti-bélica y de concientización sobre los impactos de la guerra en el entorno humano y en la salud pública. En la actualidad, el Día de las Madres es una expresión de sentimentalismo al que se le vincula con la obligación de regalar, de consumir, para así demostrar de manera tangible nuestro amor por la persona que nos dio la vida. Pero nada más; de ahí no pasa.

El carácter antibélico y de concientización sobre los impactos en la salud por la devastación ambiental que tuvo en sus orígenes este festejo, está totalmente olvidado por una sociedad que prioriza el consumo individualista sobre la cooperación activa; que no valora el cuidado del medio ambiente y que, lamentablemente, desprecia todavía la aportación de las mujeres en la construcción de una sociedad justa.

Me parece que el festejo actual del Día de las Madres nos describe elocuentemente y nos evidencia como lo que somos: sociedades inequitativas y desiguales, orientadas al consumo como único medio de expresión legítimo de nuestras emociones y necesidades.

 

 

 Creo que la mejor forma de festejar a las mujeres que hoy son madres, es reconocer e impulsar su activa participación en todos los procesos de decisiones individuales, familiares, comunitarias y sociales que nos constituyen como nación. Finalmente –y como lo demuestra un estudio de Kantar Worldpanel [1] (experta mundial en el comportamiento del consumidor), además del precio de los productos, hoy las principales preocupaciones de las madres en México son la salud y el medio ambiente. En la solución a estos desafíos, las madres juegan un papel indiscutible.

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón