México es la nación con mayor diversidad de lenguas madre en el Continente Americano  

 

  • Desafortunadamente, de acuerdo con el INEGI, de un universo de alrededor de 60 lenguas indígenas, 23 de ellas cuentan con menos de 2 mil hablantes

  • Para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 de crecimiento, empleo, salud, consumo y producción sostenibles y cambio climático, es necesario reconocer e impulsar el plurilingüismo:UNESCO

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  22 de febrero de 2016.

 

 

 

Uno de los planteamientos más acertados que -en mi opinión- ha promovido la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), ha sido el de considerar no sólo a la diversidad geográfica, geológica, climática, hidrológica, de flora y fauna presente en nuestro territorio como elementos únicos para estudiar y para conducir los esfuerzos de preservación de la riqueza natural de nuestro país.  

Como un elemento imprescindible para explicar nuestra diversidad natural, señala la CONABIO, debemos estudiar también a las expresiones culturales de los distintos pueblos originarios y de las etnias que configuran a ese complejo mosaico llamado México. No sólo es importante entender la forma en que, a lo largo de nuestra historia, los distintos grupos humanos se han apropiado y establecido sus relaciones con la montaña, con la selva, con el desierto, con los humedales o con cualquier otro de los muchos ecosistemas presentes en nuestro territorio. También es fundamental conocer cómo la invención de la cultura ha contribuido a transformar al entorno natural, a través de actividades como la agricultura, la formación de comunidades humanas, la tecnología, las artes y la ciencia.

En este sentido, el estudio de las llamadas lenguas madre es un componente de enorme valor para aprovechar el conocimiento de los pueblos indígenas y que describe (en conceptos, referentes, símbolos o palabras) a los distintos ecosistemas, a sus elementos, a las interdependencias que subyacen entre ellos y su valor implícito para la vida.  

La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo ha entendido así y, por ello, desde 1999 conmemora -cada 21 de febrero- el Día Internacional de la Lengua Materna. Se trata de promover la preservación y la protección de todos los idiomas que emplean los poco más de 5 mil pueblos originarios, distribuidos en 60 países, que representan hasta el 90 por ciento de la diversidad cultural del mundo.  

En el Continente Americano, México es la nación con mayor diversidad de idiomas o lenguas indígenas con hasta 68 agrupaciones y 364 variantes lingüísticas. Sabemos que el conocimiento de la flora y de la fauna endémica de distintas regiones del país –en su mayoría, plantas y animales utilizados para la elaboración de platillos tradicionales o incluso medicinalmente-, cuentan en muchos casos sólo con una denominación específica en alguna lengua originaria. 

 

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Fuente: Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Clic sobre la imagen para agrandar)

 

Desafortunadamente, y como lo ha testimoniado la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, los hablantes de las distintas lenguas originarias están disminuyendo dramáticamente. De acuerdo con el INEGI, de un universo de alrededor de 60 lenguas indígenas, 23 de ellas cuentan con menos de 2 mil hablantes. Esto, en el fondo, significa también una pérdida del conocimiento tradicional sobre la riqueza natural y biológica del país.  

Este año 2016, la UNESCO reconoce que para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas en materia de educación de calidad, así como en lo relativo al crecimiento, al empleo, la salud, el consumo y la producción sostenibles y el cambio climático, es necesario reconocer e impulsar el plurilingüismo. Hacerlo es algo tan evidentemente apremiante que, incluso, en la reciente visita del líder máximo de la Iglesia Católica a nuestro país, se autorizó la difusión de su doctrina y de sus ritos utilizando las lenguas madre de los pueblos originarios (algo que estuvo prohibido por la misma iglesia durante siglos y que, hoy, se contempla como un área de oportunidad para expandir su doctrina). 

Este 21 de febrero, conmemoremos el Día Internacional de la Lengua Materna reconociendo la diversidad cultural y natural que nos constituye.  Profundicemos el conocimiento de nuestra nación a través del rescate, el orgullo y la preservación de sus lenguas originarias y, desde luego, entendiendo sus profundos vínculos y raíces con la diversidad biológica y cultural de la que somos depositarios.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón