Inaplazable, discutir importancia de los humedales para el desarrollo local y nacional

 

  • El 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales, recordando la firma de la Convención de Ramsar en 1971

  • Malecón de Tajamar, triste muestra del distanciamiento entre autoridades, científicos y sociedad civil para tomar decisiones fundamentales sobre el capital natural del país

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  1° de febrero de 2016.

 

 

 

Mañana -2 de febrero- se conmemora el Día Mundial de los Humedales. La fecha nos recuerda la firma de la Convención de Ramsar –también llamada Convención sobre los Humedales- con la que se reconoció, en el año de 1971, el enorme valor que tienen para la vida en todo el planeta estos fascinantes ecosistemas.   

Los humedales son hábitats localizados en territorios interiores de los continentes, en las zonas costeras e incluso en extensas porciones marinas cuya profundidad no es mayor a los seis metros. Todos los humedales tienen en común su exuberante riqueza biológica y, desde luego, el hecho de que el agua –ahí presente de manera permanente o temporal- juega un papel vital para la regulación del clima en el planeta y para la vida de plantas, aves, animales, insectos y, por supuesto, la de los seres humanos.  Son humedales las extensiones de esteros, los manglares, las lagunas costeras, las selvas bajas inundables, las marismas y los pantanos, así como los bordes de lagos, deltas, arrecifes de coral y, en general, todas aquellas superficies cubiertas de agua de forma natural o artificial, permanente o temporal, estancada o corriente, dulce, salobre o salada.   

Como en muchos de los temas relacionados con la diversidad biológica del planeta, México es considerado uno de los países más ricos en cuanto a la presencia de humedales en su territorio. En estos complejos ecosistemas, se preserva gran parte de la vegetación acuática y subacuática nativa del hemisferio Norte y de Mesoamérica. En la actualidad, son más de 140 los humedales mexicanos que están catalogados como sitios Ramsar, un instrumento internacional que protege, entre otros, a los Pantanos de Centla, en Tabasco; a Cuatro Ciénegas, en Coahuila; a Ría Lagartos, en Yucatán; a Marismas Nacionales, en Nayarit; o a Xochimilco y a Tláhuac en el Distrito Federal.   

Se compara la importancia que tienen los humedales para el planeta, con lo que significa para el cuerpo humano órganos vitales como el hígado o los riñones. Pantanos, esteros o manglares, por ejemplo, absorben y filtran contaminantes del agua como el nitrógeno y el fósforo, pero también capturan enormes volúmenes de dióxido de carbono (el principal gas de efecto invernadero causante del calentamiento global). Son el hábitat de cientos de invertebrados que, además de mantener el equilibrio de los ecosistemas, sirven como alimento para anfibios, aves, reptiles, herbívoros y para los seres humanos. Los humedales ayudan a la recarga de los mantos acuíferos; regulan el flujo de los ríos y, en el caso de los manglares, reducen la fuerza de las tormentas, estabilizan la erosión de la línea costera y evitan la salinización del agua dulce.   

 

 

Muchas comunidades en México dependen cultural y económicamente de la sobrevivencia y de la salud de los humedales y, desde luego, una enorme variedad de productos que consumimos tienen su origen en estos cuerpos de agua (como la madera, ciertos medicamentos, camarones, pescado, entre muchos otros).  Dado el gran valor que los humedales tienen para la conservación y el aprovechamiento de los recursos naturales, creo que es importante que además de procurar un mayor conocimiento de su presencia y de su distribución en el país, por otro lado, generemos un diálogo responsable entre los que somos beneficiarios de sus servicios ambientales. 

Casos como el del Malecón de Tajamar, en el Caribe mexicano, ha evidenciado el distanciamiento que existe en los procesos de toma de decisiones entre la autoridad (empantanada en un discurso técnico y de legitimizaciones retóricas y jurídicas que siempre dejan sospechas); los científicos (dueños de un lenguaje a veces tan especializado que es incomprensible para las mayorías) y las organizaciones ciudadanas (cuyas demandas pocas veces se logran concretar por sus generalmente endebles cimientos técnicos). 

Por nuestro bien, la discusión sobre la conservación y el aprovechamiento sustentable de nuestra riqueza natural debe darse en todos los ámbitos del desarrollo nacional; pero, para que esto suceda, requerimos de información oportuna, veraz, comprensible y accesible a todos.

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón