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Dos terceras partes de las selvas tropicales del planeta han desaparecido en medio siglo     

 

 

 

*  Después de la emisión de gases de efecto invernadero, la pérdida de estos hábitats es la segunda causa del calentamiento global

 

*  El 16% del territorio mexicano son selvas tropicales y el consumo desmedido de sus recursos está trayendo impactos ambientales y en la salud de las personas  

 

 

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  29 de junio de 2015.

 

 

 

Comenzaré por decir que el 60 por ciento de la diversidad de flora y fauna que vive en el planeta se encuentra en los bosques tropicales, hábitats que han reducido su superficie original hasta quedar –el día de hoy- en sólo una tercera parte de la extensión con la que contábamos los seres vivos hace menos de un siglo. Hoy, las selvas tropicales ocupan menos de un 15 por ciento de la superficie de la Tierra y, después de la emisión de gases de efecto invernadero, la pérdida de estos hábitats es la segunda causa del calentamiento global. 

La extracción de madera para distintos fines y la transformación de los territorios selváticos en zonas para uso agrícola y pecuario, ha sido la causa fundamental para que cada año se perturben alrededor de diez millones de hectáreas de selvas tropicales en el mundo.

En México, estos ecosistemas ocupan cerca del 16 por ciento del territorio nacional y se encuentran sujetos también a una enorme presión por los mismos factores que ya señalé. Por ejemplo, este fin de semana tuve la oportunidad de charlar con representantes de la Asociación de Distribuidores de Gas LP, quienes me aseguraron que el consumo de leña para uso doméstico en el ámbito rural ha crecido y significa ya más de una tercera parte del combustible utilizado en México por la población.

 

 

Como es evidente, esto está trayendo consigo serios impactos en la integridad de los bosques y de las selvas nacionales; pero –más importante aún-, vemos afectaciones alarmantes en la salud de las personas por ser la combustión de leña en los hogares una de las principales causas de padecimientos respiratorios (como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC, e incluso el cáncer pulmonar).

La realidad es que el 12 por ciento de la población mundial (es decir, 840 millones de personas) utilizan hoy a la madera obtenida de las selvas y bosques como el principal combustible en sus hogares.

Y en México existen tres tipos de selvas tropicales: las selvas húmedas o altas, que se encuentran fundamentalmente en la vertiente del Atlántico, desde la Huasteca Potosina (por cierto, la selva más norteña del planeta) y hasta el sur de la península yucateca; y existe una angosta franja en la Sierra Madre del Sur de Chiapas, Oaxaca y Guerrero. Quizás la característica más notoria de estos ecosistemas es la presencia de una gran exuberancia vegetal y de grandes árboles con alturas que rebasan los 30 metros. También, tenemos selvas secas presentes en la vertiente del Pacífico, desde el sur de Sonora y prácticamente hasta Centroamérica, donde la fauna y la flora endémica son más dominantes y la vegetación arbórea es más bien chaparra. Y, finalmente, las selvas espinosas donde prevalece la vegetación somera y de matorrales sobre los cerros.   

Son alrededor de 11 millones de personas las que en México habitan y dependen directamente de estas selvas, sin mencionar al resto de la población que demandamos y consumimos cotidianamente la enorme variedad de productos alimenticios, farmacéuticos, textiles, para la construcción y tantos más de los que nos proveen estos ecosistemas. 

Por ello, desde hace ya 16 años –desde 1999-, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), nos convocan a conmemorar cada 26 de junio el Día Internacional de la Preservación de los Bosques Tropicales.

 

 

En un país como México, donde la gran mayoría de la población estamos habitando ya en ciudades medias y grandes, la percepción sobre la importancia de preservar las selvas tropicales para garantizar y mejorar así nuestra calidad de vida se está diluyendo. Yo invito a nuestro auditorio que esté ya planeando las vacaciones de verano (por llegar en escasas tres semanas), a que visite y conozca de cerca a las selvas mexicanas. Hay divertidas y enriquecedoras opciones que pueden darnos, ya sea en compañía de la familia o con amigos, invaluables lecciones sobre la urgencia de proteger a estos ricos ecosistemas que –por cierto- deben ser orgullo para todos los mexicanos.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón