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Construcción del nuevo AICM afectaría diversidad biológica que alimenta a aves migratorias  

 

 

*  Algas y otros organismos que son el principal alimento de las aves migratorias se acumulan justamente en el sitio donde se ubica el proyecto aeroportuario    

 

* México ocupa el lugar número diez en variedad de especies de aves en el planeta; un 30% del total son aves en nuestro territorio son migratorias

 

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  4 de mayo de 2015.

 

El próximo fin de semana, es decir, el sábado 9 y domingo 10 de mayo, se festeja el Día Mundial de las Aves Migratorias. La fecha nos convoca a sumarnos a una campaña de sensibilización -coordinada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)- que está dirigida a promover la apreciación de las aves migratorias y, sobre todo, la conservación de sus hábitats en todo el planeta.  

Para este año 2015, el lema de la campaña será “Por una Energía respetuosa con las Aves”, subrayando que la planeación y el desarrollo de nuevas formas de generación de energía debe contemplar el respeto a la integridad de los hábitats de las aves en el mundo.

 

 

En el planeta, existen alrededor de 10 mil distintas especies de aves, entre las cuales unas mil 800 están clasificadas como “migratorias” básicamente debido a su naturaleza nómada.  Es decir, se trata de aves que tienen la necesidad de trasladarse de un territorio a otro debido a las variaciones climáticas estacionales, que resultan desfavorables para el apareamiento y el desarrollo de las crías. De estas mil 800 especies de aves migratorias, alrededor del 15% se encuentran en peligro de extinción, básicamente por la modificación o la destrucción de sus hábitats naturales.  

México es un país privilegiado en cuanto a la diversidad de aves que habitan –ya sea de manera permanente o transitoria- en todo su territorio; ocupa el lugar número diez en todo el mundo, y el séptimo en América Latina, en cuanto a la variedad de aves que acoge. De las más de mil setenta especies de aves que existen en todo México, alrededor del 70 por ciento son aves residentes y el 30 por ciento restante son aves migratorias. Un diez por ciento de todas las especies son aves endémicas, es decir, que sólo se les puede encontrar en México y que no existen en ninguna otra parte del planeta Tierra.

En cada entidad de la República es posible encontrar entre 400 y 500 especies diferentes de aves, pero el indiscutible primer lugar en cuanto a variedad es el estado de Oaxaca, donde existen más de 800 diferentes especies de aves (más del 7 por ciento de ellas endémicas de la región). Le siguen Veracruz, Chiapas, Guerrero, Tabasco y Sonora; hasta llegar al estado de Aguascalientes, que cuenta con la menor variedad de aves en todo el país.

 

 

Aquí mismo, en la Ciudad de México, y a pesar de la contaminación del aire o el ruido, durante todo el año es posible observar a cerca de 400 distintas especies de aves, ya sea sobre los cables de luz, en los parques, en el arbolado urbano o en los jardines particulares.

Y, hablando de hábitats de aves, hace unas semanas escuchaba los argumentos de un profundo conocedor de los ecosistemas de la cuenca de México, Valente Souza, quien planteaba la necesidad de modificar ligeramente la ubicación del proyecto del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México sobre el mismo vaso de Texcoco, a fin de garantizar el bienestar de las aves migratorias. 

Más que debido a la trayectoria de vuelo de las aves o del peligro que éstas pudieran significar para las aeronaves –que también es algo real-, el especialista explicaba que debido a la naturaleza de los flujos del agua en esa región, es justamente donde está proyectado el aeropuerto el sitio en el que se acumulan las algas y otros organismos que son el principal alimento de las aves migratorias. Souza asegura que una modificación de pocos kilómetros en la ubicación del proyecto, garantizaría la conservación del hábitat de las aves migratorias de la cuenca.  

Desafortunadamente, en nuestro país los intereses económicos y políticos siempre han tenido y tienen mayor peso que los criterios para la conservación de la vida y la diversidad biológica. Revaloremos la enorme riqueza de aves con la que cuenta México, conservémosla y aprovechémosla de forma tal que las generaciones presentes y las futuras sean beneficiarias de su vuelo en libertad. En el Día Mundial de las Aves Migratorias, conozcamos más de cerca a estos imprescindibles visitantes y aprendamos a respetarles.▄

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón