Escuchar audio

Sin poder de convocatoria ni unidad, compromisos nacionales de cambio climático no se alcanzarán

  

 

 

*  Ante la ONU, México se compromete voluntariamente a reducir en 25% la emisión de gases y compuestos de efecto invernadero para el 2030 

 

* Serán necesarios cambios y transformaciones sustanciales en diversos sectores de actividad y regiones del país para alcanzar la meta

 

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  23 de marzo de 2015.

 

México ocupa el lugar número trece entre los países con mayores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), causantes del calentamiento global y que, a su vez, están provocando cambios en los patrones regulares del clima. Como bien lo sabe nuestro auditorio, China, los Estados Unidos de Norteamérica y la India, son los tres principales generadores de bióxido de carbono, de óxido nitroso, metano, gases fluorados y carbono negro que, junto con la deforestación, son los responsables del aumento de las temperaturas a nivel global. 

Si bien nuestro país no cuenta con compromisos vinculantes –es decir, obligatorios- ante las Naciones Unidas en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), en los hechos y de manera voluntaria, México ha venido asumiendo acciones dirigidas a disminuir nuestra contribución a este problema en el planeta. 

A finales del año 2012, México decretó una nueva Ley General de Cambio Climático y, ese mismo año, se creó un Fondo para financiar acciones de adaptación y mitigación de frente a este enorme desafío. En el 2013, el Ejecutivo Federal publica la Estrategia Nacional de Cambio Climático y el Congreso de la Unión aprueba un nuevo impuesto al carbono. En abril del 2014, se publica el Programa Especial de Cambio Climático 2014-2018 [1] que, además de integrar un diagnóstico y perfilar escenarios de la situación nacional frente a este fenómeno, busca coordinar y alinear los esfuerzos de los integrantes de la federación para enfrentarlo. 

También, en diciembre del 2014, se actualiza el Inventario Nacional de Emisiones y se instala el Sistema Nacional de Cambio Climático, herramientas ambas de gran trascendencia en lo que toca a la instrumentación de las políticas públicas en la materia.

 

FUENTE: SEMARNAT, 2015

 

Finalmente, el viernes pasado -28 de marzo- México comunicó al Secretariado de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático sus compromisos nacionales de Mitigación y adaptación para el período 2020-2030. Esto, con el propósito de contribuir a que durante la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 21), que se realizará en el mes de diciembre próximo en la ciudad de Paris, se propicie un clima positivo para que, por fin, se alcance un acuerdo y compromisos vinculantes para la reducción de los GEI por parte de todas las naciones (principalmente, China, Estados Unidos y la India). 

En términos muy generales, México se ha comprometido [2] a reducir en un 22% sus emisiones directas de bióxido de carbono, metano, óxido nitroso y gases fluorocarbonados, con respecto a la línea base o el crecimiento tendencial observado desde el 2013 en las actividades productivas, de servicios y urbanas que lo generan. De igual manera, nuestro país se ha comprometido a la reducción del 51% de emisiones de partículas negras de hollín, cuyo potencial de calentamiento global –en el corto plazo- puede ser hasta 3,200 veces superior al que presenta el bióxido de carbono.

Desconozco los detalles que llevaron a fijar esta meta, pero para alcanzarla deberán generarse cambios sustanciales y radicales en sectores como el transporte, la generación de electricidad, el uso de energía residencial y comercial, la producción de petróleo y gas, en la industria, la agricultura y la ganadería, así como en el manejo integral de los residuos sólidos y en los usos y cambios de vocación del suelo. Los desafíos y transformaciones que plantean estas metas –ahora compromisos internacionales- son enormes; y yo sólo espero que, en el cálculo que se haya hecho para establecerles, también se haya considerado el nivel de unidad y de convocatoria que un esfuerzo semejante reclama de un gobierno y de la sociedad. 

En verdad, yo espero que la urgencia por enfrentar y combatir al cambio climático sea un factor de unidad entre los mexicanos -y, desde luego, entre las naciones-, pues en materia de cambio climático hoy el tiempo ya está jugando en nuestro perjuicio.

   

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón