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Ineficaz comunicación de los impactos y beneficios de obras públicas, confronta a gobierno y vecinos

  

 

 

*  El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados: Principio 10 de la Declaración de Río (ONU)

 

* Confrontación entre vecinos y gobierno de la Ciudad de México por la construcción de una obra vial en Río Mixcoac e Insurgentes; interviene la fuerza pública

 

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  9 de marzo de 2015.

 

 

Este sábado, ciertamente sin que mediara ningún aviso generalizado, iniciaron las obras para la construcción de un doble desnivel vial y de un parque lineal en Circuito Interior, a la altura de Río Mixcoac y la avenida de los Insurgentes. A pesar de que ha habido reuniones informativas con organizaciones y comités vecinales de la zona, recorridos con representantes de las colonias afectadas, además de información para los medios de comunicación explicando las particularidades del proyecto, la mañana de este sábado se hizo manifiesta la sorpresa e inconformidad de un grupo de vecinos por la construcción de esta obra pública y por el retiro de más de 200 árboles del camellón de Río Mixcoac que se efectuó durante la madrugada. 

 

 

 

Creo que es muy saludable que la población exija la protección de nuestras áreas verdes y de los árboles, pero me resulta alarmante el grado de desconocimiento que tenemos los ciudadanos respecto de las obras que afectarán a nuestro entorno inmediato, así como sobre los impactos al medio ambiente y la manera en que la autoridad los piensa compensar.

Esta nada tersa confrontación que se dio el sábado entre los vecinos inconformes y el Gobierno del Distrito Federal (donde incluso se dio la intervención del cuerpo de Granaderos para liberar las vialidades bloqueadas), es –desde mi perspectiva- consecuencia de la insuficiente aplicación de prácticas recomendadas por instrumentos como, por ejemplo, el Principio 10 de la Declaración de Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, de 1972, que a la letra dice: 

 

"El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados –continúa el texto- deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes."

 

A la luz de los hechos de hace dos días en Río Mixcoac e Insurgentes, por un lado, me queda claro que la autoridad no ha sabido comunicar de manera eficaz ni la magnitud del proyecto ni los beneficios ambientales esperados con una obra ciertamente necesaria para una ciudad en permanente crecimiento y transformación (se habla de que esta vialidad subterránea traerá la disminución de la contaminación auditiva y del aire en la zona, la recuperación de más de 15 mil metros cuadrados de espacios públicos y mejoras en la movilidad); y, por el otro lado, veo a una ciudadanía parcialmente informada y, por lo mismo, sin la capacidad real de analizar objetivamente y proponer mejoras a –por ejemplo- una normatividad que hoy solamente contempla compensaciones físicas y económicas por el retiro de árboles, y que no incorpora otras variables que inciden directamente en su entorno y en su calidad de vida.

En vista de este a veces caótico panorama en la dinámica de crecimiento y transformación de la ciudad, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) ha venido proponiendo en diversos foros y espacios la creación de un sistema integral de gestión de las áreas verdes de la ciudad y una mejora normativa, sobre todo para dar certeza y compensar de manera más completa los daños que provocan permanentemente las obras públicas y privadas sobre el patrimonio natural de la ciudad. 

En fin. De frente a una crisis de credibilidad hacia las instituciones de todo orden de gobierno (tanto en el plano nacional como en el internacional, hay que decirlo), creo que no abonan en nada respuestas como la que vimos este sábado ante la protesta ciudadana.

Probablemente, la restitución de los daños ambientales sí sea técnicamente posible y los vecinos de las colonias efectivamente vean mejoras en su bienestar; pero, en cambio, estoy seguro de que la cancelación del diálogo entre la autoridad y sus gobernados tiene un impacto difícil de ser superado. ▄▄

 

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón