Escuchar audio

Hay discrecionalidad en la aplicación de instrumentos normativos ambientales y urbanos en el DF

  

 

 

*  La PAOT no sólo emite recomendaciones a la autoridad pública; concita la coordinación entre autoridades y sectores sociales involucrados para construir soluciones

 

* Por unanimidad, legisladores locales deciden continuidad en la PAOT y ratifican para un nuevo periodo a su titular, Miguel Ángel Cancino

 

 

 

Por Antena Radio / 3a. Edición  / Sección Medio Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México Internacional (a todo el mundo) / Ciudad de México /  23 de febrero de 2015.

 

 

En la Ciudad de México, en el ámbito del gobierno local y de acuerdo con la ley, existen cuatro autoridades ambientales: el Jefe de Gobierno, la Secretaría del Medio Ambiente, las 16 jefaturas delegacionales y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT). Mientras que las primearas tres autoridades, en el ámbito de sus respectivas competencias, tienen la facultad de realizar lo que la legislación ambiental les obliga, por su parte, la PAOT es la encargada de vigilar que, efectivamente, éstas cumplan con sus atribuciones a cabalidad. 

Pero no sólo eso. Como una institución de vanguardia que es la PAOT, incorpora a la dimensión ambiental los temas del desarrollo urbano; esto, bajo la premisa de que los fenómenos ambientales acontecen en un territorio y, también, que el uso del territorio impacta directamente sobre la calidad y la salud del medio ambiente. En un esquema parecido al del ombudsman o al de las comisiones de derechos humanos, la PAOT es el abogado de los habitantes de la Ciudad de México cuya tarea principal es la defensoría de los derechos ambientales y urbanos.  

Pero el trabajo de esta institución no se queda ahí, ni tampoco en la emisión de recomendaciones públicas donde toda la solución del problema se deja exclusivamente en las manos de la autoridad que ha sido observada. De manera activa –y, sobre todo, durante la gestión que inició en el año 2011-, la PAOT ha buscado amalgamar los esfuerzos de diversos actores involucrados en la solución a problemas como la contaminación auditiva, los cambios ilegales de uso del suelo, la afectación de áreas verdes, el maltrato a los animales o el deterioro del patrimonio arquitectónico de la ciudad, entre otros. 

En lo personal, he podido constatar la permanente convocatoria de la PAOT no sólo a los distintos órdenes de gobierno y para buscar resolver distintos asuntos; sino, también, he visto la participación de especialistas de la academia, de organizaciones ciudadanas, de empresarios y del público en general. Ésta, la concertación y la coordinación de acciones entre sectores y actores, es una notable diferencia a la tradicional labor de ombudsman que concluye invariablemente con una recomendación pública y que, desde mi perspectiva, está limitada a las posibilidades de gestión de la autoridad recomendada y no abre otros frentes de solución al problema. 

Creo que un gran acierto de la actual gestión de la PAOT, ha sido el de señalar que ya no es posible continuar actuando con discrecionalidad en el uso de los instrumentos normativos vigentes y que es necesario actualizarles bajo una visión integral de ciudad. Éste es el caso de la existencia de dos programas que regulan, hasta hoy y de manera independiente, el uso del territorio del Distrito Federal. Por un lado, existe un Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio para el suelo de conservación; y, por el otro, un Programa General de Desarrollo Urbano que, a su vez, coexiste con programas delegacionales, lo que –evidentemente- genera altos grados de discrecionalidad.    

Este conjunto de esfuerzos por coordinar el trabajo de las instituciones públicas entre sí, de los distintos sectores sociales y, por otra parte, de armonizar instrumentos normativos en favor del medio ambiente y de un desarrollo urbano adecuado, ha merecido el reconocimiento de las distintas fracciones políticas representadas en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. En consecuencia, el jueves 19 de febrero pasado, por unanimidad los legisladores decidieron ratificar para un nuevo periodo de cuatro años al procurador ambiental y del ordenamiento territorial, Miguel Ángel Cancino, como lo propuso el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

 

 

Creo que es una buena señal para los habitantes de esta ciudad el que se dé continuidad al trabajo de una institución que está arrojando buenos resultados y que, quizás aún de manera limitada, se está ganando la confianza de la ciudadanía. Invito al auditorio a que se acerque a conocer más de la PAOT en su dirección electrónica (www.paot.mx) y a través de las redes sociales.

 

Diversidad Ambiental ©, es una publicación virtual de Paco Calderón