Ausente una
visión de conjunto sobre la problemática ambiental en el
país
* No se comprenden las interconexiones entre algunos
procesos actuales y su manifestación en el deterioro
ambiental y de la calidad de vida
*
Entre la mayoría de los hacedores de políticas públicas,
legisladores, jueces o administradores públicos, sigue
ausente esta visión de conjunto
Por Antena Radio / 3a. Edición / Sección Medio
Ambiente, ¿Qué puedo hacer yo?, con Francisco Calderón
Córdova / IMER - Horizonte 107.9 FM, - 1220 AM y - Radio México
Internacional (a todo el mundo)
/
Ciudad de México / 5 de enero de 2015.
En
general, es difícil tener una visión de conjunto sobre la
problemática ambiental que está afectando a la población
humana y no humana del país. Fuera de los asuntos
coyunturales y aislados que, de vez en vez, los medios de
comunicación refieren como “emergencias” o desastres
ambientales que afecta a la nación entera o a una o varias
comunidades en particular, no existe un enfoque integrado a
partir del cual usted o yo pudiéramos enunciar una lista de
los pasivos ambientales que están afectando a México.
Existe, sí, un arsenal de indicadores básicos del desempeño
ambiental en el país, que dan cuenta de la calidad del aire
en nuestras principales ciudades; de la disponibilidad y la
calidad del agua; de las condiciones de los suelos; de la
generación y manejo de los residuos sólidos y los
peligrosos; del estado de la biodiversidad; o del volumen de
los recursos forestales y los pesqueros. Sin embargo, para
el público no experto, todo este universo de datos resulta
poco o nada útil para poder establecer las interconexiones
que existen, por ejemplo, entre la deforestación y la cada
vez mayor escasez del agua, o entre la generación y la
demanda de energía con el deterioro de la calidad del aire.
Peor aún. Si usted quiere encontrar algún dato estadístico
que le dé luz sobre aquellos hechos que están siendo
percibidos y denunciados por la población por considerarles
como atentatorios al medio ambiente, descubrirá que nada o
muy poco está disponible para el público en general. Un
ejemplo: trate usted de saber cuáles son los temas más
denunciados por la gente ante la Procuraduría Federal de
Protección al Ambiente (Profepa) y que constituyen molestias
o violaciones a nuestra legislación en la materia, y verá
que no hay disponible un sistema de información estadística
que dé testimonio de ello.

Desde luego, podemos saber de casos aislados y generalmente
muy mediáticos, sobre empresas que han contaminado ríos o
lagos, o sobre personas que trafican con animales exóticos o
de embarcaciones que destruyen nuestra riqueza coralina en
los mares nacionales. Pero –por lo que he logrado investigar
en el ámbito federal- la Profepa no tiene disponible
información que nos hable de la percepción ciudadana sobre
aquellos problemas ambientales que están deteriorando a su
calidad de vida en el ámbito local, regional o nacional.
En el Distrito Federal, la Procuraduría Ambiental y del
Ordenamiento Territorial (PAOT) es un ejemplo de cómo una
autoridad ambiental –y, en este caso, también urbana- ha
podido, primero, recoger la percepción ciudadana sobre los
problemas que le afectan; y, segundo, vincularle,
priorizarle y ponerle a disposición de todos a través de
sistemas de información en línea, confiables,
permanentemente actualizados y públicos.
Como el resultado del historial de más de una década de
denuncia ciudadana, hoy sabemos que las afectaciones a la
calidad de vida y al entorno de los capitalinos, son
provocadas por los cambios de uso del suelo, por la
contaminación auditiva, por la afectación y la pérdida de
las áreas verdes, por el manejo inadecuado de los residuos
sólidos y por la pérdida de los bosques que circundan a la
ciudad, entre otros. Y no sólo eso; se han identificado los
procesos y las actividades que lo están detonando (llámese
crecimiento inmobiliario desordenado, inaplicación de la ley
o incluso corrupción), además de que se ha señalado cuáles
son las vías legales e institucionales disponibles para
revertir el deterioro y construir soluciones duraderas y
sustentables.

Desafortunadamente, lo que yo percibo es que entre la
mayoría de los hacedores de políticas públicas,
legisladores, jueces o administradores públicos, sigue
ausente esta visión de conjunto de la problemática ambiental
del país.
Así que, en materia de medio ambiente, el principal reto
para este año 2015 no es menor. Requerimos de una ciudadanía
más interesada y mejor informada, pero también de
autoridades públicas que, en todos los órdenes de gobierno,
cuenten con una visión clara, transversal e integral de la
situación ambiental y de las acciones necesarias para
alcanzar la sustentabilidad. Para que esto suceda, no tengo
dudas, estaremos aportando en éste y en otros espacios del
IMER.